sábado, 6 de mayo de 2017

MI CAMINO ERA LA INVESTIGACIÓN

Para la Doctora en Ciencias Sicológicas Vivian Reigosa Crespo su gusto por esa disciplina surgió prácticamente como un juego, cuando cursaba el preuniversitario en el Instituto Pablo de la Torriente Brau, del capitalino municipio de Playa


Doctora en Ciencias Sicológicas Vivian Reigosa Crespo, Investigadora Titular del Centro de Neurociencias de Cuba. Foto: Cortesía de la entrevistada
Para la Doctora en Ciencias Sicológicas Vivian Reigosa Crespo su gusto por esa disciplina surgió prácticamente como un juego, cuando cursaba el preuniversitario en el Instituto Pablo de la Torriente Brau, del capitalino municipio de Playa.
«En esa época, junto con una amiga y compañera de estudios llamada Maritza González, nos dio por “sicologizar” todo acontecimiento que ocurría en nuestro entorno escolar, incluido el modo de manifestarse de muchas personas con las cuales teníamos que ver».
Antes de terminar la enseñanza media superior, señala, aquel entusiasmo inicial tomó un carácter más serio porque ya hablábamos de ayudar y dar recursos sicológicos a la gente que enfrentaba diversos problemas.
Con la vocación bien definida, Vivian matriculó Sicología en la Universidad de La Habana en septiembre de 1983. Si bien aspiraba, en principio, a dedicarse a la atención clínica cuando se graduara, la influencia de las profesoras Mayra Manzano y Liliana Morenza marcó el derrotero de su futura labor profesional.
«Durante el transcurso de la carrera, pero en particular a partir del segundo año, me vinculé mucho a esas dos sicólogas cognitivas, que de forma apasionada defendían un enfoque experimentalista de la profesión. Supe entonces que prefería la investigación a estar dando consultas».
Según cuenta Vivian, fueron ellas las que la llevaron a conocer al grupo de trabajo del doctor Mitchell Valdés Sosa, que venía laborando desde hacía tiempo en el área de Neurociencias del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC).
«Quedé fascinada por lo que hacían en el estudio del cerebro y la aplicación de los resultados en disímiles campos. Por eso, al graduarme en 1988, no dudé en formar parte de inmediato de ese colectivo. Así comenzó mi formación en esa esfera».
CIENCIA PARA EL APRENDIZAJE
Directora general adjunta del Centro de Neurociencias de Cuba (Cneuro), devenido en una institución con carácter independiente en 1990, la doctora Vivian Reigosa ha dedicado su labor investigativa de casi tres décadas a las denominadas neurociencias educacionales.
Se trata, precisó, de indagar en los mecanismos cerebrales que influyen en los procesos de aprendizaje; en particular,de la matemática, la lectura y la escritura en niños de la enseñanza primaria.
Como explica a Granma, hoy los avances científicos han puesto de manifiesto que las deficiencias en capacidades cognitivas muy básicas pueden ocasionar dificultades en el aprendizaje de los alumnos.
Pero también, resaltó la especialista, muestran que con una intervención adecuada y oportuna del maestro pueden resolverse en gran medida la discalculia, dislexia y disgrafía, problemas para aprender matemática, leer y escribir, respectivamente, además de los de conducta por déficit de atención asociado o no a hiperactividad. Lograr ese objetivo exige que el docente reciba una preparación básica sobre la forma en que el cerebro aprende, apuntó.
En el caso de la doctora Vivian, sus resultados de mayor impacto están relacionados con la determinación de cómo el cerebro del niño procesa los números, las palabras, y puede adquirir la habilidad de la lectura y asimilar las matemáticas.
Lo anterior le permitió diseñar herramientas para que el profesor identifique los signos de alerta que da el cerebro del muchacho cuando no logra aprender bien, señalando también sus deficiencias y fortalezas durante el aprendizaje.
Toda esta información, obtenida mediante el empleo de tecnologías avanzadas disponibles en Cneuro, es puesta en manos de los pedagogos de manera sencilla y asequible, permitiendo seleccionar estrategias personalizadas para estimular el desarrollo neurocognitivo.
Dicho conocimiento posibilitó implementar programas de atención con ese fin en Cuba en pequeña escala involucrando a las escuelas de Ciudad Escolar Libertad. Igualmente se han aplicado en Ecuador y en breve tiempo lo harán en México y El Salvador.
Asimismo, han sido de suma utilidad para el trabajo de los centros de Orientación y Diagnóstico a lo largo del país, y constituyen un paso esencial en la vinculación de las neurociencias con la educación.
Investigadora titular y miembro de la Sociedad Cubana de Sicología y de la Sociedad Cubana de Neurofisiología Clínica, la reconocida profesional ha sabido simultanear su labor científica con su participación en las actividades convocadas por el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Ciencia y el cumplimiento de misiones de alto valor estratégico para el Centro de Neurociencias de Cuba.
Por sus méritos laborales, en numerosas ocasiones resultó seleccionada vanguardia de la institución, condición que llegó a merecer a nivel provincial.
Durante el 2016 fue consultora de la Unesco para la educación, a partir del reconocimiento a nivel mundial de la necesidad de establecer puentes entre los descubrimientos de las neurociencias, las prácticas docentes y las políticas educativas de los gobiernos.
Orgullosa de pertenecer al colectivo de Cneuro, afirma que una de las virtudes fundamentales de la entidad perteneciente hoy al Grupo de las Industrias Biotecnológicas y Farmaceúticas BioCubaFarma, es haber demostrado que puede hacerse investigación básica y aplicada con los procedimientos más avanzados y ponerla en función del bienestar de la sociedad.
Sobre el tema dijo por ejemplo que la entidad acumula una experiencia de más de cinco lustros en los estudios referidos a las neurociencias educacionales, los cuales involucraron a miles de estudiantes de todo el país.
Uno de los resultados más prominentes, subrayó, consistió en poder conocer que en Cuba entre tres y nueve escolares de cada 100 en la enseñanza primaria, sufren algunos de los trastornos del aprendizaje mencionados.
Hoy estamos desarrollando estrategias para que todo niño o niña que presentan ese tipo de dificultad puedan recibir una atención efectiva, indicó.
«De conjunto con el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, también estudiamos cómo identificar a los alumnos con talento y potenciar esa cualidad. Igualmente, pensamos abordar el efecto del sueño y el ejercicio físico para que el cerebro consolide lo aprendido en clases, una línea de trabajo muy promisoria y actual».

Coautora de muchos trabajos científicos, la doctora Vivian Reigosa asegura que no se equivocó al escoger. Mi camino era la investigación, ello me ha dado las mayores satisfacciones en la vida profesional, resaltó.

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