domingo, 25 de diciembre de 2016

NOS SUBIMOS EN LA MAQUINA DEL TIEMPO CON TRINO BARRRRANTES

EN MEMORIA DE LOS MÁRTIRES DEL CODO DEL DIABLO – SAN JOSÉ 19 de diciembre de 2016


Por: Trino Barrantes Araya
        CE: camilosantamaria775@gmail.com


Hemos reseñado, en otras oportunidades que, en la historia política, 68 años pueden resultar un acontecimiento reciente,  toda vez que la vigencia del mismo, se prende, se afirma en la conciencia del pueblo, en cada momento que se rememora y se recuerda el hecho al cual el acontecimiento alude.

Como militantes del Partido Vanguardia Popular-Partido Comunista de Costa Rica, sentimos como nuestro el destino revolucionario de los mártires del Codo del Diablo, esa vanguardia de lo más honesto de la clase obrera de Costa Rica y de su pueblo, fieles protagonistas de las grandes transformaciones políticas, democráticas y revolucionarias. No nos es permitido olvidar, siempre es urgente seguir construyendo tejido social, memoria histórica, lucha de clases.
El PARTIDO VANGUARDIA POPULAR, como PARTIDO REVOLUCIONARIO, organización marxista-leninista y como parte de este gran colectivo social y, a la vez, como sujeto histórico de las transformaciones sociales y políticas más profundas y radicales de nuestra historia, debe en este momento, en honor a los compañeros caídos, apostar a favor de una radical y gran alianza popular,  capaz de ofrecer al país un verdadero salto de calidad y también sobreponerse, con todos nuestros modestos recursos y los de nuestras clases populares a enfrentar la actual crisis coyuntural que vive el país.
Debemos, como fue el espíritu de los mártires del Codo del Diablo, de ser capaces de organizar, conducir y rearticular a todas las fuerzas progresistas, democráticas y revolucionarias, hacia un verdadero proyecto de emancipación nacional y de afirmación de nuestra tercera independencia y en estricto apego a la lucha antimperialista, anticapitalista y transnacional.
Ciertamente, este próximo lunes 19 de diciembre se cumplirán entonces 68 años de impunidad, 68 años de un brutal crimen político, el asesinato del Codo del Diablo. Tan solo para refrescar la memoria. Ese amargo día para el calendario nacional, para el almanaque de nuestra memoria clasista, fueron asesinados cuatro grandes dirigentes del Partido Vanguardia Popular: FEDERICO PICADO, diputado electo por la provincia de Limón, Tobías Vaglio, Lucio Ibarra y Octavio Sáenz, connotados dirigentes históricos en la Gran Huelga de 1934 y dirigentes de un gran talante revolucionario en los hechos políticos de 1948.  También fueron asesinados impunemente como los anteriores compañeros, Narciso Sotomayor y Álvaro Aguilar.
La historia demostró la gran patraña de la prensa y el acto cobarde perpetrado por orden de los miembros de la Junta Fundadora de la segunda república, pues fueron asesinados a mansalva, estando todos ellos esposados.
Expresamos nuestra más firme convicción de que en esta conmemoración, en este acto de recuerdo, la llama viva de la unidad inicia su camino. Esperamos por eso que sumando a nuestra memoria la voluntad política de cada una y unos de nosotros, pronto tendremos un devenir que abrirá las puertas a un gran proyecto social, democrático y revolucionario.
Camaradas, amigas y amigos sindicalistas, miembros de las diferentes organizaciones sociales que nos acompañan en este hermoso acto, los invitamos a honrar  la memoria de los mártires del Codo del Diablo, los invitamos a recordar, porque recordar es tener el fuego vivo de nuestro compromiso por una patria justa, inclusiva, democrática y revolucionaria.
Viva la lucha de los pueblos,  viva la unidad popular, que
viva en la memoria colectiva el recuerdo de los mártires
del Codo del Diablo.
ELEGÍA A FEDERICO PICADO
(Mártir del Codo del Diablo)

Arturo Montero Vega: Poemas de la Revolución, 1969: Pp. 21 a 24

Yo recuerdo tus labios de alborada:
“Dame tu mano, obrero,
dame tu esfuerzo decidido,
aprieta el puño como aprieto el mío.
Aprende de la luz los cien caminos.
Arráncale a la hierba un buen sendero”.

Yo recuerdo tus ojos, camarada,
bondadosos eran,
sonrisas eran sus miradas,
eran convincentes
cuando conversaban:

Caer de hombres
y surgir de esperanzas.
Es un constante nacer
de pensamientos e ideas,
un incansable deseo de hazañas,
proyectos,
iniciativas,
luchas,
es, hermano,
un desatar de cadenas”.

Recuerdo muy bien tus manos
como banderas desplegadas.
No hay ninguna duda
que cuando tú discutías,
tus manos, persuasivas,
argumentaban:

“Hoy mi Patria es una celda
con cien guardianes que tienen
cien pañuelos en las cejas”.

-       2  -

Así era tu lenguaje,
así tu vocación,
así su vida.

Pero sucedió un bochorno…
Pero la noche arrancó la nitidez a tus pupilas
y las llenó de sombras,
y las llenó de sombras negras,
arrancó la beatitud a tu sonrisa
y apareciste serio,
serio, como si en realidad los fueras.

-       3   -

¡ Oh la excrecencia mental
de los cobardes!
Sonó el trastabillar de la metralla
y terminó tu limpia y fértil vida.
Lloró tu pueblo. Sonrió la canalla.

La sangre a tus claveles arrancada,
la noche de tu pelo entumecida,
la mañana en tus ojos apagada,
la palma de tus manos derretida…

-        4    -

Se borrará la sangre derramada,
se apagará el insulto proferido,
renacerá tu nombre desgarrado,
tu nombre para nosotros tan querido
Federico Picado.

Entonces un canto de combate en tu memoria,,
levantemos el puño bien alto en tu homenaje,
camarada valiente,
la palabra de combate a flor de labios,
cerrado el puño,
alta la frente.

Obrero de manos limpias
y el alma ardiente,
bueno como el  agua,
libre como el viento
persistente y tenaz como el tiempo.

-        5    -

Tu bandera en alto,
y desplegada,
y jamás vencida.

Tu nombre
eternamente en nuestros corazones guarnecido,
eternamente por nuestros labios pronunciado:
FEDERICO PICADO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario