martes, 18 de octubre de 2016

NADA ES MÁS IMPORTANTE QUE LUCHAR CONTRA EL ABUSO INFANTIL EL NEOLIBERALISMO TOCA FONDO MORAL CUANDO ATENTA CONTRA LA INTEGRIDAD FISICA Y MORAL DE LOS NIÑOS

Humberto Vargas Carbonell

Lo leí en  “La Nación”, lo copio para aquellos que no lo leyeron y para que los que lo hicieron repasen la infamia contenida en estas pocas letras: “PATRONATO PIERDE 47 MIL MILLONES DE COLONES, MÁS DE LA MITAD DE SU PRESUPUESTO ANUAL”  y agrega “ Un acuerdo de siete diputados opositores en la Comisión de Hacendarios amenaza con dejar al Patronato Nacional de la Infancia (PANI) con menos de la mitad del presupuesto que esa institución previó para el 2017”…y sigue: “Ese acuerdo está plasmado en una moción firmada por los legisladores Rosibel Ramos y William Alvarado, del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC); Rolando González, Paulina Ramírez y Olivier Jiménez, del Partido Liberación Nacional (PLN); Otto Guevara, del Movimiento Libertario, y Mario Redondo, de la Alianza Demócrata Cristiana (ADC). (Hasta aquí La Nación del 15 de octubre).
Aunque no soy especialista me atrevo a decir que conforme el neoliberalismo fanatiza, la inteligencia disminuye. Es una relación inversa: crece la adhesión al neoliberalismo y en la misma proporción disminuye el buen sentido y con ello la responsabilidad social.
El Patronato de la Infancia fue creado el 15 de agosto de 1930 y es una institución autónoma  de rango constitucional, incluida en el capítulo de Derechos y Garantías Sociales, como establece el artículo 55 de la Constitución Política, cuyo texto es el siguiente: “La protección especial de la madre y del menor estará a cargo de una institución autónoma denominada Patronato Nacional de la Infancia, con la colaboración de las otras instituciones del Estado”.
La ley 7739 (ley de la niñez y la adolescencia) establece en su artículo 4 lo siguiente: “Será obligación general del Estado adoptar las medidas administrativas, legislativas, presupuestarias y de cualquier índole, para garantizar la plena efectividad de los derechos fundamentales de la personas menores de edad.
“En la formulación y ejecución de políticas, el acceso a los servicios públicos y su prestación se mantendrá siempre interés superior de estas personas. Toda acción u omisión contraria a este principio constituye un acto discriminatorio que viola los derechos fundamentales de esta población.
“De conformidad con el régimen de protección especial que la Constitución Política, la Convención sobre los Derechos del Niño, este Código y leyes conexas garantizan a las personas menores de edad, el Estado no podrá alegar limitaciones presupuestarias para desatender las obligaciones aquí establecidas” (hasta aquí la ley)
El artículo 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño dicta lo siguiente: “Los Estados Partes (Costa Rica es uno de ellos) adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o cualquier otra persona que lo tenga a su cargo”.
Este  texto, de conformidad por lo establecido por el artículo 7 de la Constitución Política, tiene “autoridad superior a las leyes”.
Todas las disposiciones legales me parecen absolutamente claras y por eso me abstengo de analizarlas.
Para resumirlas  transcribo el texto del “Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de Infancia, realizada el 30 de setiembre de 1990. Dice así: “No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana”.
Palabras maravillosas. No sería malo escribirlo en un cartel y pegarlo en la puerta de la Comisión de Hacendarios.
El abuso contra los niños es una pandemia universal que tiende a agravarse, según lo explican los especialistas en estos estudios.
En nuestro país hay un crecimiento sostenido de los casos de abusos; en algunos casos culminan con la muerte de la víctima.
Algunos pocos datos sobre otros países. “En España, una de cada cuatro niñas y uno de cada seis o sietes niños es víctima de abuso sexual antes de los 17 años.
En Estados Unidos 20.7 de los adultos reportan haber sido abusado sexualmente cuando era niño.
Algunos casos en nuestro país.
El sacerdote Enrique Delgado fue sentenciado a 21 años de prisión por abusos sexuales cometidos con menores de edad. El uso del ambiente religioso ha permitido que curas y obispos hayan cometido graves agresiones contra menores en el mundo entero.
No son pocos los casos en que las agresiones de padres y extraños contra menores de edad producen la muerte.
Informan que sólo en las primeras semanas de este año (2015), los ataques a menores atendidos en el Hospital Nacional de Niños duplican las cifras registradas en el mismo periodo del 2014. Agregan: “El promedio del año pasado fue de 32 menores víctimas de ataques por semana. Actualmente el centro médico atiende alrededor de 62, según datos del área de Trabajo Social del HNN.
Veamos los casos de abuso por cada 100.000 habitantes y por provincia: San José, 133; Puntarenas, 88; Limón, 76; Alajuela, 73; Guanacaste,64; Cartago,63 y Heredia, 51.
El área de Epidemiología del Ministerio de Salud especificó que la agresión sexual fue el principal tipo de abuso.
Además de los abusos los menores son contagiados con enfermedades de transmisión sexual. Dice la Dra. Olga Arguedas, directora del Hospital Nacional de Niños, que la alarma es grave porque en este momento hay casos de niñas que padecen gonorrea como consecuencia de las agresiones a las que fueron sometidas.
Estos son datos que tenía anotados en tarjetas de notas escritas al correr de la lectura. Si fuera necesario buscaría las fuentes originales.
En el informe de la Comisión de las Naciones Unidas sobre Costa Rica se dice: “9. En el tema de abuso infantil preocupa la ausencia de una política de prevención comprehensiva, y se anota que los servicios disponibles para apoyar a esta población están casi exclusivamente en manos de organizaciones no gubernamentales”.
Agrego dos puntos del mismo informe: 12. El tema de la explotación económica de esta población se destaca como un problema que no se llega a resolver y hay evidencias de que tal vez esté aumentando. 13. De igual manera al punto anterior, en el tema de la explotación sexual comercial, si bien se reconocen esfuerzos, el tema sigue sin superarse. Se evidencia una débil coordinación interinstitucional, una ausencia de apoyo y protección de las víctimas, cuyo número se percibe en aumento y pocos esfuerzos de prevención. Se recomienda reforzar la legislación penal en ese sentido, y aumentar los recursos disponibles.
A todas estas falencias hay que sumar la falta de interés en la atención de los delitos contra los niños por  el Ministerio Público y  los Tribunales de Justicia. Los enfrentan como si se tratara de un hurto o cualquier otro delito menor, aunque son los más graves que se pueda concebir.
Vuelvo a la moción de los diputados.
De aprobarse esta moción el PANI se convertiría en un cajón burocrático sin funciones. La Asamblea Legislativa no tiene facultades legales para este propósito y si llegara aprobarse se abriría el camino a su absoluta descalificación ética.
Si hay observaciones negativas sobre el trabajo del PANI deberán enfrentarse con seriedad y teniendo en cuenta el interés superior de los niños. Lo que se pretende es un atentado contra los derechos humanos.
La Asamblea Legislativa está dominada por una ultraderecha irresponsable, liderada por Otto Guevara, Mario Redondo y la señora Rosibel Ramos. Son los tres mosqueteros del neoliberalismo. ¡Qué vergüenza!
Estos señores creen que en el mundo solo tienen importancia ellos y los burgueses a los que sirven. Se les olvidó que hay un pueblo que ahora está semidormido pero que,  con toda seguridad, despertará y reclamará la  justicia que ahora se le niega.
Resulta muy grave que la legislación y la discusión del presupuesto discurra siempre siguiendo los intereses de los grandes ricos y, lógicamente, para empeorar la situación de los pobres.
Es evidente que se necesitan más policías pero no a costa de nuestros niños.
Paguen los empresarios y no la integridad física y moral de la infancia costarricense.


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