miércoles, 28 de septiembre de 2016

2 NOTAS BRASIL: GOLPE DE ESTADO NEOLIBERAL CONTRA EL PUEBLO COSTA RICA: CRUZADA NEOLIBERAL CONTRA LOSTRABAJADORES


Humberto Vargas Carbonell
PRIMERA
Escribí unas pocas líneas en que digo que la conducta del Presidente Solís, en la ONU y en relación con la presencia en su tribuna del golpista brasileño, fue correcta.
Obviamente esto no puedo ser interpretado más allá de lo que dice el texto aludido, no es una adhesión política ni una muestra debilidad en nuestra oposición a su gestión de gobierno. Cualquier otra connotación sería abusiva e irrespetuosa.
Por supuesto que todos los ciudadanos tenemos derecho a juzgar las acciones del gobierno y también los diputados. Aunque estos no pueden olvidar que el artículo 140 de la Constitución Política al establecer “los deberes y atribuciones que corresponden al Presidente de la República conjuntamente con el respectivo Ministro de Gobierno”, en su inciso doce, dice: “Dirigir las relaciones internacionales de la República”.
Los diputados tienen sesiones de “control político” que son el momento idóneo para criticar al gobierno o cualquiera de las muchísimas instituciones públicas. Cuanto más serias y profundas esas críticas mejor para el país. Lo que me parece absolutamente inadmisible es que los diputados se quejen ante los representantes de un gobierno extranjero, sea por escrito o verbalmente, por las acciones políticas de cualquier otra institución pública. Una extralimitación con estas características es una ofensa grave a la soberanía nacional.
Según el periódico La Nación el “EL GOBIERNO BRASILEÑO LE PIDE CUENTAS AL EMBAJADOR DE COSTA RICA”. ¡Cómo es eso de que le pide cuentas! Si es un titular escandaloso y politiquero es parte de la ética de esa publicación, pero si ese fue el término usado por los brasileños no debe admitirse bajo ningún concepto. Las normas diplomáticas están debidamente establecidas y todas se basan en el principio de la absoluta igualdad de los Estados. Cuando se vulnera este principio—como lo hace habitualmente la embajada de USA—se ofende a todo un pueblo. Los que no se sienten “pueblo tico” no miden la trascendencia de ese acto, pero la mayoría sí se siente implicada y ofendida.
En Brasil se realizó un vulgar golpe de Estado contra la Presidenta Dilma Rousseff.
El tal Temer es presidente como resultado de la violación de las normas democráticas. A la Presidenta no se le cobró una falta administrativa ni ningún delito,  le cobraron la orientación de servicio al pueblo y la defensa de los derechos soberanos del pueblo brasileño. Por las mismas razones se persigue ahora al expresidente Lula. Es la repetida historia de los pueblos latinoamericanos: las cosas andan bien cuando los ricos y los monopolios aumentan sus ganancias, aunque el pueblo pase hambre. Cuando se trata de cambiar la lógica de esa ecuación entonces aplican la violencia, la guerra económica y  terminan, cuando pueden, estableciendo gobiernos absolutamente serviles y capaces de cometer crímenes, como por ejemplo la “operación cóndor”.
Lula y Dilma fijaron como meta esencial de sus gobiernos terminar con el hambre crónica, llevar justicia social a todo el pueblo y garantizar el derecho a la autodeterminación. Iniciaron el proceso de construcción de una nueva sociedad que resultó inadmisible para la legión de los corruptos neoliberales y para los monopolios yanquis,  que son lo mismo que el Gobierno de los Estados Unidos. El golpe de Estado fue un golpe típicamente neoliberal, como lo han sido todos los que han asolado a nuestra América en los últimos cincuenta años.
La esencia política del neoliberalismo es el ideario ultraderechista y el fascismo.
Hay personas que, dominadas por el formalismo jurídico, dudan sobre la caracterización de los acontecimientos políticos en Brasil. Por eso quiero explicarlo con una hipótesis referida a nuestro país.
Veamos.
¿Podría en nuestro país pasar algo semejante a lo ocurrido en Brasil?
Aquí sería más fácil que en Brasil.
En el inciso 8 del artículo 121 de la Constitución Política—que es el que atribuye a la Asamblea Legislativa sus atribuciones exclusivas—se dice: “…resolver las dudas que ocurran en caso de incapacidad física o mental de quien ejerza la Presidencia de la República, y declarar si debe llamarse al ejercicio del Poder a quien deba sustituirlo…;” El artículo 124 de Constitución dice que ese acto no tiene carácter de ley y no requiere los trámites de éstas.
Ahora la hipótesis. Si una mayoría parlamentaria utilizara maliciosamente esa norma para quitar el cargo de la  Presidencia de la República a quien lo obtuvo en unas elecciones regidas por las normas electorales, ¿se cometería un golpe de Estado? Por supuesto que sí,  lo sería aquí en Costa Rica, como lo fue en Brasil.
La complicidad con los golpistas brasileños, tanto de los diputados, periodistas y otros derechistas, solo se explica por afán de agradar a los yanquis y de engañar al pueblo.
Una vez más se demuestra que toda la propaganda de la derecha se basa en mentiras y en falsificaciones de la realidad.
SEGUNDA
También quisiera escribir unas pocas líneas sobre un tema relacionado.
La Asamblea Legislativa está totalmente dominada por la ultraderecha. Muchos votantes tanto del PAC como Frente Amplio, esperaron una conducta más consecuente y hasta aguerrida contra los desafueros de la derecha. Son pocas las excepciones, entre las cuales me parece justo destacar el trabajo de la diputada Ligia Fallas.
El liderazgo de la derecha lo han acaparado los diputados Otto Guevara, otro de apellido Redondo y la Presidenta de la Comisión de Hacendarios de cuyo nombre no me acuerdo.
Estos señores hacen un esfuerzo por crear en el país un ambiente macartista, cuyo interés básico es desacreditar a  los empleados públicos y atentar  contra las instituciones fundamentales del sector público, como el AA, la Caja del Seguro Social y el ICE.
Sin ningún recato ofenden y calumnian a los trabajadores, atenidos a su inmunidad. Es cierto que en la administración están presentes algunos de los corruptos más inmorales y desalmados. Los más fácilmente distinguibles no son señalados por esos diputados, pero generalizan para insultar a trabajadores honestos y eficientes.
Es cierto que en la Administración existen fallas y anomalías. También es cierto que ahí está concentrada la corrupción. Se persigue a los de abajo y se alcahuetea a los de arriba. Esta es una lógica deshonesta y también corrupta. Si se lograra erradicar la corrupción de los altos jerarcas y se persiguiera como es debido a los usufructuarios “privados” de esas conductas se daría un enorme paso adelante.
Lo que se roban los corruptos se lo roban al pueblo.
La lucha contra la corrupción tiene su arma fundamental en el control estatal y popular. Los neoliberales le temen al control como los felinos le temen al fuego. Su aspiración suprema es garantizar a los empresarios  el derecho a la máxima ganancia, sin frenos de ningún tipo.
Este es el propósito del diseño de la sociedad neoliberal que corresponde a una etapa de profunda crisis del modo capitalista de producción.
El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y un enjambre de instituciones de diversos tipos, en conjunto constituyen el embrión de la dictadura mundial a que aspira el imperialismo.
Es una nube envenenada que cubre el mundo de los trabajadores y de los países dependientes y pobres.
Todos los trabajadores están siendo cruelmente perseguidos y especialmente los que sirven al sector público. Los grandes empresarios viven, aunque se quejen, en un paraíso terrenal, donde el árbol de la vida son jugosas cuentas bancarias y sin frutos prohibidos. No es prohibido robarle al fisco o la Caja, pero más de la mitad de los trabajadores gana menos del salario mínimo y el derecho de sindicación está borrado de su vida.
La campaña contra los empleados públicos es absolutamente inquisitorial. Es una cruzada de los ricos contra los pobres. Una peseta más en el salario es un atentado, y millones en las cuentas de los evasores es una muestra de la vitalidad de la economía nacional. Cuando la explotación, la opresión y el irrespeto a los derechos de los trabajadores crecen descontroladamente es que podemos hablar de una nueva inquisición. Todos debemos someternos a los poderes omnímodos de los explotadores, sin derecho a protestar ni a organizarse. Bajo el manto de la falsa democracia se debilitan o se violan los derechos inherentes de los seres humanos pobres.
La persecución de los diputados citados y de todos los neoliberales, tiene un carácter  inquisitorial. No hay derecho a la defensa, solo queda apelar al respeto propio, a la dignidad y sublevarse contra la opresión
Voy a citar un texto, sin ninguna intención religiosa, para que cada haga las adaptaciones que considere pertinentes, pero que me parece que viene al caso, cuando me refiero a una inquisición que considera “herejes” a los empleados públicos.
Aquí la cita. “Que todo católico quede facultado de perseguir su persona ( a los herejes) y de arrebatarle y apropiarse de sus tierras y posesiones. De este modo se purgará la herejía del territorio que hasta hoy haya sido dañado y mancillado. ¡Adelante soldados de Cristo! ¡Esforzaos en pacificar esas poblaciones en nombre del Dios de paz y amor! ¡Aplicaos en destruir la herejía por todos los medios que Dios os inspire!
“Tras estas encendidas palabras del llamamiento a la cruzada por parte del Papa Inocencio III en 1208, miles de personas ardieron vivas. Hombres, mujeres y niños. Nunca antes los cristianos habían actuado así contra sus semejantes, pero ¿por qué se acabó así con ellos? ¿Qué temía la autoridad? (LA VERDADERA HISTORIA DE LOS CATAROS. Pág. 8- Anne Brenon.
Han pasado muchos años pero la injusticia sigue viva, con nuevos ejecutores.

Los fanáticos neoliberales consideran que los que no  comparten su ideología son herejes.

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