martes, 14 de junio de 2016

HOY ESTAMOS DE FIESTA LLEGAMOS A LOS 85 ANOS DE VIDA

1931-2016
HOLA, APROVECHO PARA INVITARLAS E INVITARLOS A CELEBRAR NUESTRO 85 ANIVERSARIO. ESTE MIÉRCOLES 15 DE JUNIO, EN EL SALÓN DE EXPRESIDENTES DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA, A PARTIR DE LAS 6:00 PM. USTED BIEN LO SABE, SU PRESENCIA NOS HONRA Y FORTALECEMOS JUNTOS NUESTRA MEMORIA HISTÓRICA. FRATERNALMENTE, CAMARADA TRINO BARRANTES
Cuando nos preparamos para recordar y celebrar la fundación del Partido Comunista, parece apropiado hacer algunas reflexiones  sobre los años transcurridos desde el gran acontecimiento y la situación actual.
El Partido no nació como obra de la casualidad, fue el resultado de las relaciones sociales del momento. Los fundadores no fueron iluminados, fueron hombres y mujeres que sintieron los mensajes del momento histórico, los interpretaron y dieron una respuesta correcta, que fue la fundación de una organización política capaz de organizar y luchar con y por los explotados.
Se trataba de un momento terrible para los trabajadores y para todos los pobres. Eran esos los tormentosos momentos de la gran crisis del capitalismo que, teniendo su epicentro en los Estados Unidos se hizo sentir en todas las latitudes y obviamente también en nuestro país. Aquí se agudizó la explotación capitalista y miles de hombres y mujeres, muchos de ellos desocupados, lucharon por el derecho a trabajar y ganarse la vida honestamente. Estas luchas fueron encabezadas por el Partido Comunista.
Un grupo de jóvenes estudiantes al lado de obreros y artesanos dieron el gran paso: crearon un partido comunista. Al grupo se sumaron muchos jóvenes que habían comenzado a estudiar el marxismo-leninismo y que continuaron, sobre una nueva base, el trabajo y la lucha del movimiento progresista costarricense.
La vocación de estudio de los comunistas siempre la pienso en términos simbólicos: Manuel Mora y un grupo de obreros, a las cuatro de la mañana, leyendo EL CAPITAL de Marx, en un pequeño local en la Pasaje Rescia.
Es imposible no imaginar a Carmen Lyra tomando la decisión de dar el paso adelante, y la alegría íntima de don Joaquín García Monge que nunca fue militante. Ellos son los más significativos representantes de los movimientos progresistas y antiimperialistas  que precedieron a la fundación del partido comunista. Carmen Lyra murió en el exilio y don Joaquín fue candidato a la Presidencia pero el Partido Progresista Independiente que lo postuló fue ilegalizado.
Con mucha frecuencia visitaba a don Joaquín en su pequeña oficina que era como una gran bodega de libros y en lo que para otros podría considerarse una incomodidad, fue el taller de un insigne  creador ideas e inspirador de acciones siempre justas. Nunca terminaré de agradecerle que cada vez que toqué su puerta la abrió y  pacientemente conversaba con un estudiante  que lo respetaba y que quería ser comunista. También lo admiraba pero no podía decírselo, era demasiado grande para soportar halagos.
En este paréntesis quiero también contar que para los años de la ilegalidad era casi imposible conseguir libros marxistas. Un buen hombre de apellido Vega me avisaba cuando llegaban libros “subversivos”  y para vendérmelos me llevaba a un oscuro cuarto, lejos de la venta abierta, en que se guardaban los libros de magia negra y de comunismo. Era en Librería Lehmann
En este recuento resumido veo a un joven obrero inquieto y valiente. Carlos Luis Fallas leyó el manifiesto comunista y se entregó a la lucha revolucionaria. Y así a muchos obreros  luchando  en las calles, reclamando contra la explotación capitalista. En una de esas manifestaciones Calufa cayó preso y fue condenado a vivir en Limón. Esa sentencia burguesa se convirtió en un “milagro” comunista. Carlos Luis se dedicó a organizar a los  obreros bananeros y así se declaró la huelga de 1934, el pilar histórico más sólido de toda la vida de los comunistas. Ahí, además de Calufa, se foguearon camaradas como Arnoldo Ferreto, Jaime Cerdas y Manuel Mora. En ese momento todos eran muy jóvenes, Fallas tenía 25 años. Manuel era diputado.
A partir de ese momento el Partido Comunista tuvo que recorrer un largo camino. Primero tuvo que enfrentar las calumnias. Si alguien quiere saber en detalle las monstruosidades  que se decían de los comunistas, puede saberlo leyendo los discursos de Manuel Mora en la Asamblea Legislativa, en los que conceptualmente los hizo añicos y mostró la imbecilidad de las calumnias. Estos discursos son de lectura obligatoria para quien quiera conocer la inmensa labor legislativa de Manuel Mora y el ambiente hostil de los años treintas.
En los años posteriores, en las condiciones creadas por la Segunda Guerra Mundial y otros factores, fue posible una alianza con el Gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia. La lucha por el Código de Trabajo, las Garantías Sociales, el establecimiento de los Seguros Sociales, agudizó la lucha de clases y fue un periodo políticamente violento que desembocó en la asonada de José Figueres que esencialmente fue un Golpe de Estado contra el Gobierno de Teodoro Picado.
José Figueres entre otras tropelías antidemocráticas e inhumanas dictó el Decreto 105 de la Junta Fundadora de la Segunda República. Este Decreto es un resumen muy exacto de la política de guerra fría que ha sido la política del imperialismo norteamericano hasta hoy; cambian las formas pero el contenido esencial sigue siendo el mismo.
Este periodo lo vivimos los comunistas con plena fidelidad a nuestros principios. La lucha del pueblo continúo con  tomas de tierras agrícolas y urbanas, huelgas obreras y la firma de las primeras convenciones colectivas, organización de sindicatos y de Juntas Progresistas; nuestros muchachos lucharon por los derechos de la juventud y fueron decisivos en la política universitaria.  Héroes del pueblo entregaron sus vidas en estas luchas.
Los gobiernos pro yanquis limitaron la posibilidad de viajar al exterior, pusieron notas absurdas en los pasaportes y en el aeropuerto se decomisaron miles de libros, la mayoría de ellos de los grandes escritores de todas las épocas. Hasta “Don Quijote de la Mancha” fue a parar a los basureros de la DIS.
Cumplimos importantes tareas internacionalistas
Luego nos llegó una trágica y absurda división. Fue una división de Vanguardia Popular y ahora entendemos que debemos  hacer todo lo posible por restablecer la unidad de los comunistas y por la cohesión política-no necesariamente electoral-de todo el pueblo.
La vida del partido se rigió por los principios del centralismo democrático. Los órganos colectivos dirigieron el partido de acuerdo con lo establecido en su estatuto.
Nunca tuvo dueño y porque nunca lo tuvo tampoco tiene herederos.
El partido es una continuidad compleja, donde unos dirigentes  son sustituidos por otros, a través de normas establecidas previamente por los congresos y otras instancias colectivas. Esos organismos, de la misma forma, definen la línea política del PVP.
Lo importante es que se respete en todos los órdenes las decisiones adoptadas por la mayoría.


El problema no es de personas, es de ideas,  de conductas revolucionarias y de la voluntad colectiva de luchar contra el capitalismo, contra el imperialismo y aspirar a una sociedad socialista.
MUCHAS GRACIAS COSTA RICA
POR SU APOYO EN LA LUCHA SIN FIN

HA LLEGADO EL MOMENTO PARA QUE TODOS
UNIDOS CANTEMOS LA INTERNACIONAl
                           
              SIGAMOS HACIENDO PATRIA

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