sábado, 28 de mayo de 2016

LIBRETA DE APUNTES DE HUMBERTO VARGAS CARBONELL.


COMENTARIO 01
No puedo ocultar que me produjo una gran satisfacción leer el comentario en que Dionisio Cabal refuta las expresiones de un inculto y, al parecer, obcecado anticomunista.
A Dionisio lo respeto porque lo conozco y lo quiero porque lo ví crecer a la sombra de su madre, una mujer de valores extraordinarios, generosa y talentosa. 
Por estas mismas razones deseo ahondar en algunos de sus conceptos y dar alguna claridad a algunas confusiones que se han repetido y no han sido debidamente explicadas. Son apenas unas notas.
1.- ¿Es acaso verdad que la huelga de 1984 fue mal dirigida? Esta huelga fue dirigida en el terreno por algunos de los compañeros más experimentado y honestos del movimiento obrero. Cito: Freddy Menéndez Chaves, Guillermo Keith, Antonio González, José Angel Marchena, Rodrigo Ureña y muchos otros compañeros. 
La huelga fue la respuesta a la conducta de la Compañía y a la complicidad del Gobierno de Luis Alberto Monge. 
Al vencerse el plazo de la Convención Colectiva el Sindicato presentó su proyecto para iniciar la discusión y la empresa pretextó que la denuncia se había presentado extemporáneamente. Se negó a discutir con los trabajadores y apeló a una maniobra que indignó a la masa de trabajadores. Desde una avioneta lanzó unos papeles en que anunciaba un ridículo aumento de sueldo, que podía interpretarse, si se tenía en cuenta la inflación y otras circunstancias, como una disminución. En tales circunstancias la mayoría de los trabajadores plantearon la situación en los siguientes términos: “si el sindicato no declara la huelga, nosotros la iniciamos sin el sindicato”. Esto un hecho, pero no fue esa la razón por la que inició el movimiento, dirigido por la UTG.
El asunto fue formalmente planteado al Ministerio de Trabajo y el Ministro se declaró incompetente, se negó rotundamente a intervenir en el asunto, en tanto el Presidente envió a la policía con órdenes de reprimir a los trabajadores. Aquello parecía un campo de batalla. Para unos, los trabajadores, era una lucha de clases, para los otros, una guerra con el propósito de impedir la conquista de los derechos de la clase obrera.
La policía de Monge asesinó a dos trabajadores: Luis Rosales, en Palmar y Franklin Guzmán en Corredores.
Una huelga en esas condiciones se mantuvo durante 72 días.
Fue una huelga ejemplar, un capítulo heroico de la lucha del proletariado costarricense.
2.- Hechos posteriores nos permitieron entender que desde el inicio de la huelga o aún antes se ha llegado a un acuerdo entre el Presidente Monge y la Bananera.
El contrato que reguló las relaciones con la compañía se firmó en 1938 y tenía una vigencia de 50 años, terminado ese plazo la Yunai debía entregar al Gobierno los ferrocarriles y los muelles y sus “anexidades”. Además en el contrato se estableció la obligación de la empresa de sembrar 6000 hectáreas. Lo cierto es que este compromiso no se cumplió y en esa razón la procuraduría dijo que por el valor del ferrocarril no construido debía indemnizarse a Costa Rica en dinero efectivo.
También se estableció en ese mismo contrato que diez años antes de fin el Gobierno tenía derecho a nombrar un funcionario encargado de vigilar que los bienes no fueran deteriorados y que no fueran desaparecidos.
El Gobierno del Presidente Carazo Odio nombró al interventor.
Pero luego el Gobierno de Luis Alberto Monge acordó un finiquito con Yunai que permitió frustrar la entrega del ferrocarril. Este finiquito es uno de los más graves actos de corrupción de nuestra historia.
La Asamblea Legislativa nombró una comisión especial para investigar el finiquito, pro como siempre ha ocurrido, esas comisiones terminan convertidas en un cero a la izquierda. Pero en ese expediente hay documentos que demuestran que la Compañía ya tenía decidido liquidar sus negocios en el Pacífico Sur, entre otras razones, porque las tierras estaban agotadas. La confirmación de esta circunstancia es que todos los “ensayos agrícolas” en esa región han terminado en un absoluto fracaso.
Así pues perdió una zona antes ubérrima y además se perdió el único ferrocarril internacional. La liquidación del transporte ferroviario la completó José María Figueres Ferrer.
Una vez más la empresa imperialista se sale con la suya y las consecuencias de sus felonías las paga el pueblo y los corruptos disfrutan de sus coimas.
Hasta ahora se dice que la Yunai se fue por culpa de los comunistas. Esto podría ser un honor, pero la intención es infamante. La compañía abandonó la zona en defensa de sus beneficios y con la complicidad de los políticos corruptos. El honor y el patriotismo de los sindicalistas, de los trabajadores y de los comunistas están intactos. Cuando se termine con este régimen infame y con el monopolio mediático se restablecerá la verdad.
3.- No sólo el Gobierno y la Yunai se confabularon para acusar a los comunistas y a los sindicalistas de acciones que no habían cometido.
Algunos de los que contribuyeron a esto y a profundizar la división del PVP y de los candidatos entraron a la zona con un salvoconducto de la policía para sabotear la huelga. Estamos consiguiendo las pruebas definitivas y se conocerán los nombres de estos individuos. Algunas otras personas comenzaron a dar lecciones sobre cómo se organiza una huelga, aunque nunca participaron en ninguna.
Para cerrar la rosca del engaño crearon el mercado libre de golfito y una Judesur, ni unos ni los otros han logrado resolver los problemas de la población de la zona. La miseria se extiende en lo que fue de la bananera y ahora también en las enormes plantaciones de piña, Pindeco y la la Yunai son exactamente lo mismo.
Los cantones más dominados por los monopolios yanquis son también los más pobres. Habrá algún tonto que crea que esto es responsabilidad de los comunistas. No hay ninguna organización que haya luchado más por los derechos de los trabajadores desde 1931 hasta estos días.
4.- Este es un resumen escrito a la carrera, como es propio de estos medios como el Facebook. Consideré necesario referirme a estos asuntos puntuales. Hay mucho más conocido y muchísimo más por descubrir. 
En otro escrito explico porque me ha abstenido de publicar todo lo que sé sobre este asunto.
5.- De los compañeros citados doy una breve referencia. Freddy Menéndez, fue diputado comunista, llegó a la curul desde el bananal y la abandonó y cumplido el período, regresó al bananal.
Antonio González fue gerente de una empresa aceitera propiedad de los campesinos productores, se mantuvo durante mucho tiempo aún sin recibir salario y murió en raro accidente que para mucha gente se trató de una asesinato.
José Angel Marchena, murió en El Salvador como combatiente voluntario en las filas del FMLN, miembro del Comité Central del Partido Vanguardia Popular.
Guillermo Keith se mantiene como un luchador social y dirigente sindical. Militante del Partido Vanguardia Popular.
Rodrigo Ureña Quirós dirigentes destacado del movimiento campesino, Secretario General de la Central Unitaria de Trabajadores y de la Federación Nacional Campesina. Diputado absolutamente entregado a la defensa de los trabajadores.
Estos hombres y cientos de hombres y mujeres luchadores sin mancha ni venden las luchas ni las emprenden sin medir las consecuencias.
La derrota en una batalla jamás podrá ser considerada una traición. Traicionan los que renuncian a luchar.

COMENTARIO 02
ALGUNAS NOTAS SOBRE LA HUELGA BANANERA DE 1984

No puedo ocultar que me produjo una gran satisfacción leer el comentario en que Dionisio Cabal refuta las expresiones de un inculto y, al parecer, obcecado anticomunista.

A Dionisio lo respeto porque lo conozco y lo quiero porque lo ví crecer a la sombra de su madre, una mujer de valores extraordinarios, generosa y talentosa. 
Por estas mismas razones deseo ahondar en algunos de sus conceptos y dar alguna claridad a algunas confusiones que se han repetido y no han sido debidamente explicadas. Son apenas unas notas.
1.- ¿Es acaso verdad que la huelga de 1984 fue mal dirigida? Esta huelga fue dirigida en el terreno por algunos de los compañeros más experimentado y honestos del movimiento obrero. Cito: Freddy Menéndez Chaves, Guillermo Keith, Antonio González, José Angel Marchena, Rodrigo Ureña y muchos otros compañeros. 
La huelga fue la respuesta a la conducta de la Compañía y a la complicidad del Gobierno de Luis Alberto Monge. 
Al vencerse el plazo de la Convención Colectiva el Sindicato presentó su proyecto para iniciar la discusión y la empresa pretextó que la denuncia se había presentado extemporáneamente. Se negó a discutir con los trabajadores y apeló a una maniobra que indignó a la masa de trabajadores. Desde una avioneta lanzó unos papeles en que anunciaba un ridículo aumento de sueldo, que podía interpretarse, si se tenía en cuenta la inflación y otras circunstancias, como una disminución. En tales circunstancias la mayoría de los trabajadores plantearon la situación en los siguientes términos: “si el sindicato no declara la huelga, nosotros la iniciamos sin el sindicato”. Esto un hecho, pero no fue esa la razón por la que inició el movimiento, dirigido por la UTG.
El asunto fue formalmente planteado al Ministerio de Trabajo y el Ministro se declaró incompetente, se negó rotundamente a intervenir en el asunto, en tanto el Presidente envió a la policía con órdenes de reprimir a los trabajadores. Aquello parecía un campo de batalla. Para unos, los trabajadores, era una lucha de clases, para los otros, una guerra con el propósito de impedir la conquista de los derechos de la clase obrera.
La policía de Monge asesinó a dos trabajadores: Luis Rosales, en Palmar y Franklin Guzmán en Corredores.
Una huelga en esas condiciones se mantuvo durante 72 días.
Fue una huelga ejemplar, un capítulo heroico de la lucha del proletariado costarricense.
2.- Hechos posteriores nos permitieron entender que desde el inicio de la huelga o aún antes se ha llegado a un acuerdo entre el Presidente Monge y la Bananera.
El contrato que reguló las relaciones con la compañía se firmó en 1938 y tenía una vigencia de 50 años, terminado ese plazo la Yunai debía entregar al Gobierno los ferrocarriles y los muelles y sus “anexidades”. Además en el contrato se estableció la obligación de la empresa de sembrar 6000 hectáreas. Lo cierto es que este compromiso no se cumplió y en esa razón la procuraduría dijo que por el valor del ferrocarril no construido debía indemnizarse a Costa Rica en dinero efectivo.
También se estableció en ese mismo contrato que diez años antes de fin el Gobierno tenía derecho a nombrar un funcionario encargado de vigilar que los bienes no fueran deteriorados y que no fueran desaparecidos.
El Gobierno del Presidente Carazo Odio nombró al interventor.
Pero luego el Gobierno de Luis Alberto Monge acordó un finiquito con Yunai que permitió frustrar la entrega del ferrocarril. Este finiquito es uno de los más graves actos de corrupción de nuestra historia.
La Asamblea Legislativa nombró una comisión especial para investigar el finiquito, pro como siempre ha ocurrido, esas comisiones terminan convertidas en un cero a la izquierda. Pero en ese expediente hay documentos que demuestran que la Compañía ya tenía decidido liquidar sus negocios en el Pacífico Sur, entre otras razones, porque las tierras estaban agotadas. La confirmación de esta circunstancia es que todos los “ensayos agrícolas” en esa región han terminado en un absoluto fracaso.
Así pues perdió una zona antes ubérrima y además se perdió el único ferrocarril internacional. La liquidación del transporte ferroviario la completó José María Figueres Ferrer.
Una vez más la empresa imperialista se sale con la suya y las consecuencias de sus felonías las paga el pueblo y los corruptos disfrutan de sus coimas.
Hasta ahora se dice que la Yunai se fue por culpa de los comunistas. Esto podría ser un honor, pero la intención es infamante. La compañía abandonó la zona en defensa de sus beneficios y con la complicidad de los políticos corruptos. El honor y el patriotismo de los sindicalistas, de los trabajadores y de los comunistas están intactos. Cuando se termine con este régimen infame y con el monopolio mediático se restablecerá la verdad.
3.- No sólo el Gobierno y la Yunai se confabularon para acusar a los comunistas y a los sindicalistas de acciones que no habían cometido.
Algunos de los que contribuyeron a esto y a profundizar la división del PVP y de los candidatos entraron a la zona con un salvoconducto de la policía para sabotear la huelga. Estamos consiguiendo las pruebas definitivas y se conocerán los nombres de estos individuos. Algunas otras personas comenzaron a dar lecciones sobre cómo se organiza una huelga, aunque nunca participaron en ninguna.
Para cerrar la rosca del engaño crearon el mercado libre de golfito y una Judesur, ni unos ni los otros han logrado resolver los problemas de la población de la zona. La miseria se extiende en lo que fue de la bananera y ahora también en las enormes plantaciones de piña, Pindeco y la la Yunai son exactamente lo mismo.
Los cantones más dominados por los monopolios yanquis son también los más pobres. Habrá algún tonto que crea que esto es responsabilidad de los comunistas. No hay ninguna organización que haya luchado más por los derechos de los trabajadores desde 1931 hasta estos días.
4.- Este es un resumen escrito a la carrera, como es propio de estos medios como el Facebook. Consideré necesario referirme a estos asuntos puntuales. Hay mucho más conocido y muchísimo más por descubrir. 
En otro escrito explico porque me ha abstenido de publicar todo lo que sé sobre este asunto.
5.- De los compañeros citados doy una breve referencia. Freddy Menéndez, fue diputado comunista, llegó a la curul desde el bananal y la abandonó y cumplido el período, regresó al bananal.
Antonio González fue gerente de una empresa aceitera propiedad de los campesinos productores, se mantuvo durante mucho tiempo aún sin recibir salario y murió en raro accidente que para mucha gente se trató de una asesinato.
José Angel Marchena, murió en El Salvador como combatiente voluntario en las filas del FMLN, miembro del Comité Central del Partido Vanguardia Popular.
Guillermo Keith se mantiene como un luchador social y dirigente sindical. Militante del Partido Vanguardia Popular.
Rodrigo Ureña Quirós dirigentes destacado del movimiento campesino, Secretario General de la Central Unitaria de Trabajadores y de la Federación Nacional Campesina. Diputado absolutamente entregado a la defensa de los trabajadores.
Estos hombres y cientos de hombres y mujeres luchadores sin mancha ni venden las luchas ni las emprenden sin medir las consecuencias.
La derrota en una batalla jamás podrá ser considerada una traición. Traicionan los que renuncian a luchar.

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