viernes, 28 de agosto de 2015

HOMENAJE DE NUESTRA REVISTA A MANUEL MORA VALVERDE

BIOGRAFÍA: Nació el 27 de agosto de 1909 en la ciudad de San José, en el seno de una familia de clase media ilustrada pero empobrecida; fue primogénito entre doce hermanos; siendo niño vio morir a dos de sus hermanas menores enfermas ante la falta de recursos. Su padre José Rafael Mora era un maestro de obras, que dirigió los talleres de Obras Públicas durante el gobierno de su amigo del Presidente Alfredo González Flores (1914-1917). Siendo apenas un niño lo vio marchar hacia Nicaragua con un grupo de amigos, para unirse al movimiento armado para derrocar a la dictadura de los Tinoco. Su madre era Lydia Valverde, de quien adquirió ese espíritu por el conocimiento del mundo y la solidaridad por las personas.
Estudió la primaria en la Escuela Juan Rudín y la secundaria en el Liceo de Costa Rica, donde se destacó sobre todo en lasciencias exactas. Cuando obtuvo el bachillerato en 1927, Fidel Tristán, director del Liceo, le ofrece una beca para estudiarmatemáticas en París, con el apoyo del entonces ministro de Educación Luis Dobles Segreda. Mora declinó el ofrecimiento y decidió ingresar en la Escuela de Derecho, donde se graduó en 1940.
Como inquieto estudiante, siempre fue un militante Anti-fascista y simpatizante de la República Española contra el Golpe de derechas de Francisco Franco y su dictadura. También se preocupó por las paupérrimas condiciones de los trabajadores y trabajadoras de América Latina y de Costa Rica; en particular por los de las Zonas Bananeras. Estudió Derecho con grandes dificultades económicas y logrando ser un destacado abogado. Fue participante de varias organizaciones y colectivosprogresistas (como ARCO: Asociación Revolucionaria de Cultura Obrera) hasta que fundó junto con otras destacadas personalidades como los escritores y líderes: Carmen Lyra (pseudónimo de Isabel Carvajal) y Carlos Luis Fallas (CALUFA), Jaime Cerdas, Carlos Luis Saénz, y Arnoldo Ferreto, y varios otros intelectuales y líderes obreros el Partido Comunista de Costa Rica (1931, que luego se convierte en el PVP). Pese a su radicalidad y compromiso social, siempre estuvo anuente a crear alianzas democráticas con una base social más amplia, y fue electo diputado al Congreso, y llegó a ocupar el cargo del nuevo Ministerio de Trabajo. En consecuencia, propone y apoya públicamente con toda convicción, la promulgación de las Garantías Sociales (1942) y el Código de Trabajo (27 de agosto de 1943), logrando gran recepción popular.
Sobre la Reformas Sociales que distinguieron a la sociedad costarricense de la época, habrá que señalar que fueron inspiradas en varias fuentes políticas, y no sólo en las ideas socialistas y marxistas; entre ellas la Doctrina Social de la Iglesia (católica),siendo apoyadas estas Reformas Sociales por Monseñor Sanabria (Arzobispo de Costa Rica en ese momento), y respaladadas por el Presidente Calderón Guardia, liberal quien se formó en la doctrina social-cristiana Universidad Católica de LovainaBélgica. Pero además Manuel Mora imprime su sello personal en estas Reformas Sociales. Agregaremos que su formación aunque fundamentalmente marxista, bebe además de muchas otras fuentes políticas; tales como el llamado "Nacionalismo-Antimperialista" propio de muchas Revoluciones y Movimientos Populares Latinoamericanos: La Revolución Mexicana, el antiguo APRA, la lucha de Sandino contra la ocupación del Ejército Norteamericano de Nicaragua, la lucha contra la dictadura de los Tinoco en Costa Rica (su padre y familia fueron perseguidos por esta Dictadura), etc. Aunque siempre se definió personalmente como "Marxista-Leninista", tenía una particular lectura latinoamericana del Marxismo muy amplia y anti-dogmática, y ajena al Stalinismo en boga. De hecho, -y aunque con otra naturaleza política (clasista, antimperialista y socialista) y otro carácter del poder (desde el ejercio del poder desde las clases subalternas)-, para algunos, sus iniciativas guardaron ciertas similitudes prácticas incluso con el modelo del New Deal de Franklin D. Roosevelt o del Peronismo argentino, y la creación del Estado Social de Derecho moderno. Como figura pública, fue reconocido como un abogado y político, revolucionario ycomunista, y claro, como fue fundador del Partido Vanguardia Popular, y luego del Partido del Pueblo Costarricense (escisión del P.V.P.), y uno de los personajes más importantes dentro de la Revolución de 1948, pues fue aliado temporal del gobierno derrocado de Calderón Guardia por la defensa de las Garantías Sociales.
Posteriormente a la Guerra Civil de 1948, sufrió graves persecuciones que lo obligaron a asilarse en México. A los años retornó a Costa Rica junto a otros dirigentes comunistas, y encabezó de forma clandestina la refundación del P.V.P., y la defensa y profundización del nuevo Estado social de Derecho. Pero enfrenta la prohibición constitucional de los "partidos comunistas" de la Segunda República de participar en las elecciones nacionales. Finalmente, el P.V.P. fue legalizado en 1975 en un acuerdo político con el Presidente costarricense de entonces Daniel Oduber y con la aprobación del ex Presidente José Figueres Ferrer. Desde entonces Manuel Mora participó en varios intentos de formar amplias coaliciones elecotrales de izquierda, volviendo a ser electo diputado. Además siempre participó en la defensa de las conquistas laborales y el mejoramiento de las condiciones de los trabajadores de la ciudad y de los pequeños campesinos y peones agrícolas sin tierra, donde logró negociar que se expropiaran tierras baldías sin uso y se les adjudicaran a miles de familias rurales pobres costarricenses. Su carácter personal como mediador político y su fuerte convicción y compromiso con la paz enCentroamérica, sobre todo frente al peligro de una intervención militar a gran escala del ejército Norteamericano (y del gobierno de Ronald Reagan), así como su defensa de laslibertades civiles y del Estado de Derecho (pues fue un destacado abogado costarricense, hizo que se le nombrara Benemérito de Patria posteriormente a su muerte.
Su herencia política fundamental tiene que ver con su práctica política profundamente democrática y profundamente antidogmática, y en su intento de adaptar la lectura del marxismo a las condiciones costarricenses en particular y latinoamericanas en general. Se destacó en la solidaridad internacional con el pueblo nicaragüense y centroamericano en el derrocamiento de la terrible dictadura de Anastasio Somoza, así como en las luchas contra los regímenes militares centroamericanos. Los éxitos de las conquistas sociales de esa época dotaron de sostenibilidad política a la sociedad costarricense durante décadas.
Vida política:  Desde su escritorio de abogado comenzó la lucha por los más pobres y para las elecciones de 1924, cuando se disputaban la presidencia Ricardo Jimenez OreamunoAlberto Echandi y el General Jorge Volio Jiménez, se enroló en el Partido Reformista de éste último. El oportunismo electoral del Partido Reformista, lo hizo pronto radicalizar sus posiciones innovando sus criterios de incersión política con las teorías revolucionarias científico-sociales en boga, leáse con el Marxismo de la época. Desde luego su lectura nunca fue dogmática, sino que trató de contextualizarlas siempre en el marco de lo que podríamos llamar una "totalidad social concreta" (Karel Kosick), o sea, en el marco de la sociedad costarricense y su contexto latinoamericano y antimperialista; siempre tuvo una visión humanista y patriótica de las transformaciones sociales necesarias.
En 1931 fue miembro fundador del Partido Comunista de Costa Rica, luego Vanguardia Popular, cambio de nombre estratégico para que el Arzobispo Monseñor Sanabria, hombre progresista y anti-fascista, autorizara formalmente a los obreros y campesinos católicos. - que eran la inmensa mayoría del pueblo-, a votar y militar en el mismo. Participó con el Bloque de Obreros, Campesinos e Intelectuales y en 1933 fue electo diputado al Congreso por ese partido, puesto al que se reeligió hasta 1948. Aun en el exilio, y en los tiempos de la persecusión anticomunista, y de la ilegalización de PVP (después de 1948 y hasta 1975) siguió muy cercano y orientando al movimiento popular costarricense.
En 1970 fue nuevamente electo diputado a la Asamblea Legislativa. Su primer período como diputado lo inició cuando tenía apenas 25 años. Brindó siempre, aunque de forma discreta, apoyo político y revolucionario a todos y todas los y las luchadores centroamericanos y latinoamericanos, que huían de las dictaduras de Seguridad Nacional impuestas en Latinoamérica; sin embargo su bandera estratégica siempre fue la lucha por la paz con justicia social en Centromérica y el Caribe.
Luchas sindicales: Durante los años 30 se volvió un vocero de los trabajadores bananeros con los cuales organizó varias huelgas. A principios de los años 40 su partido, que ya se llamaba Vanguardia Popular, se alió con el presidente Rafael Ángel Calderón Guardia para aprobar las reformas sociales.

Guerra civil Artículo principal: Guerra Civil de Costa Rica Su apoyo y el de su partido en 1944 a la candidatura de Teodoro Picado Michalski, fueron claves en el triunfo de este sobre el conservador León Cortés Castro. En parte esto hizo que posteriormente se desencadenara la Guerra Civil del 48. Al finalizar ésta, viajó exiliado a México y regresó a Costa Rica en 1950.
Las fuerzas marxistas representadas por el Partido Vanguardia Popular habían participado en la lucha armada como aliados del gobierno de Teodoro Picado Michalski. Figueresse reunió con Manuel Mora Valverde, líder de dichas fuerzas, en el Alto de Ochomogo. Figueres acepta las propuestas del Licenciado Manuel Mora Valverde, que eran mantener las garantías sociales. Figueres además manifiesta que las mismas deben profundizarse.1 El 20 de abril de 1948 el Presidente Teodoro Picado Michalski entrega el poder al tercer designado: el ingeniero Santos León Herrera. Y el 27 de abril José Figueres Ferrer entra a la ciudad capital.2
Legado.A pesar de la fuerte persecusión anticomunista y estigmatización del movimiento comunista después de la Guerra Civil (1948), es más bien recordado como un intelectual y político que contribuyó a forjar lo mejor del Estado Social de Derecho de la Costa Rica de hoy. En 1993, se le otorgó el premio Rodrigo Facio, que da la Universidad de Costa Rica y en 1994 la Universidad Estatal a Distancia (UNED) le otorga el Doctorado Honoris Causa. Murió el 29 de diciembre de 1994 a la edad de 85 años. La Asamblea Legislativa de Costa Rica le otorgó el título de Benemérito de la Patria.


OTRA CITA CON EL SABER Y LA CIENCIA

De la matrícula de 170 000 estudiantes en la enseñanza superior en el curso 2015-2016, alrededor de 33 000 son alumnos de nuevo ingreso
27 de agosto de 2015 23:08:47


e la matrícula de 170 000 estudiantes en la enseñanza superior en el curso 2015-2016, alrededor de 33 000 son alumnos de nuevo ingreso. Foto: Yander Zamora
A iniciar un curso escolar matizado por la calidad en los procesos de enseñanza-aprendizaje y el rigor en el trabajo, están llamados los profesionales de la Educación Superior, quienes arrancan el curso escolar el próximo primero de septiembre, con una ma­trícula de 170 000 estudiantes.
En un encuentro desarrollado este jueves, en el cual participó Olga Li­dia Tapia, miembro del secretariado del Comité Central del Partido; Rodolfo Alarcón Ortiz, titular del sec­tor, y viceministros y rectores de las instituciones que conforman ese nivel de enseñanza en el país, se conoció que son alrededor de 33 000 los alumnos de nuevo ingreso y 15 000 los profesores que se incorporan a las aulas.
Según trascendió, aunque se en­cuentran listos los materiales bi­blio­gráficos y útiles escolares necesarios para comenzar el periodo lectivo, todavía persisten dificultades en materia de transporte, infraestructura, mobiliario, conectividad e insumos de impresión.
En ese sentido, Alarcón Ortiz se­ñaló que si bien la infraestructura de edificaciones y equipamiento no sa­tisface todas las necesidades, se ha ido avanzando paulatinamente a par­tir de la aprobación en el Consejo de Ministros (en diciembre del 2013) de la política para recuperar la in­fraestructura y los recursos humanos de la Educación Superior.
Miriam Alpízar, viceministra del sector, explicó que hasta este mo­mento del año se han ejecutado 20 millones de pesos en el mantenimiento de las instalaciones, con un mayor impacto en las universidades de Holguín, Cienfuegos, Santiago de Cuba, Camagüey, Ciego de Ávila, Villa Clara, La Habana, el Instituto Superior Politécnico José Antonio Eche­­verría y la Universidad de Cien­cias Informáticas.
Además, informó que en este curso se importarán equipos de la­boratorio, de idioma, audio y ciencia y técnica; así como medios de transporte, que coadyuvarán a paliar la difícil situación existente con ese tema.
Sobre las condiciones para desarrollar un curso de mayor calidad, el mi­nistro abundó en la calificación superior del claustro, “porque se ha promovido una gran cantidad de profesores a categoría docente superior, y un número significativo de programas e instituciones de la Educación Superior están acreditados”.
Los rectores de los centros de enseñanza superior que en este cur­so escolar se incorporan al proceso de integración (Pinar del Río, Villa Clara, Las Tunas, Granma, Holguín y Santiago de Cuba) —iniciado en septiembre del 2012 de forma experimental, y que avanza de forma positiva según estudios realizados por el Ministerio de Educación Su­perior— expresaron las mayores di­ficultades enfrentadas hasta el mo­mento, entre las cuales se encuentran aspectos organizativos y estructurales, la disparidad en las condiciones de una y otra sede, entre otras, que deberán ser solventadas de forma gradual.
“El principal proceso está en nuestras propias mentes, en nuestra ma­nera de pensar y de actuar. Nos tiene que distinguir el sello de la calidad, de hacer las cosas bien”, concluyó sobre ese aspecto Olga Lidia T



SÍMBOLO DE RESPETO Y AMISTAD

Los lazos entre Cuba y el Vaticano, que cumplieron precisamente 80 años este 7 de junio, han estado marcados por trascendentales sucesos
27 de agosto de 2015 21:08:31

El 21 de enero de 1998, Juan Pablo II besó la tierra cubana en la terminal aérea internacional José Martí, donde fue recibido por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Foto: Ahmed Velázquez
En 1935, la Santa Sede y Cuba establecieron relaciones diplomáticas oficiales. Desde aquellos tiempos, los vínculos entre ambos Estados se han conservado de manera ininterrumpida.
Los lazos entre Cuba y el Vaticano, que cumplieron precisamente 80 años este 7 de junio, han estado marcados por trascendentales sucesos. Entre ellos se destacan la estancia de cinco días en nuestro país del Papa Juan Pablo II en 1998 y la de Benedicto XVI en el 2012.
Este año, el Papa Francisco visitará Cuba desde el 19 y hasta el 22 de septiembre. El Sumo Pontífice, el tercero en la historia en viajar a esta nación, iniciará su programa apostólico en La Habana y será despedido por el pueblo santiaguero.

En su primera Santa Misa, en Santa Clara, Juan Pablo II transmitió un mensaje de amor, paz y esperanza a la familia cubana ante más de 150 000 personas congregadas. Foto: Miguel Viñas
Al viaje del Papa Francisco le antecede, el encuentro que este sostuvo en  la Ciudad del Vaticano con el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el pasado 10 de mayo.
Aquello intercambio ocupó los titulares de  centenares de medios de prensa que destacaron lo extraordinario de su tiempo de duración, cerca de una hora, y otros aspectos de la histórica cita.
El diálogo fue un símbolo más de la trayectoria respetuosa entre el Estado más pequeño del mundo y nustro país.


lunes, 24 de agosto de 2015

NUESTRA AMIGA LA LUNA

NUESTRA AMIGA LA LUNA, PERO NUNCA LA CONSULTAMOS. SOLO LO HACEN NUESTROS CAMPESINOS REVOLUCIONARIOS


EVO MORALES ACUSA A EE.UU., DE MANIPULAR INFORME SOBRE COCA

El mandatario boliviano aclaró que las 35 000 hectáreas de cultivos de coca que asegura Estados Unidos en Bolivia, distan mucho de las 20 400 que la Organización de Naciones Unidas ha informado como existencia real

LA PAZ.—El presidente boliviano, Evo Morales, acusó la víspera a Estados Unidos de manipular el informe sobre el cultivo de coca en su país para justificar el fracaso de la lucha contra el narcotráfico.
En conferencia de prensa desde el sureño departamento de Tarija, el jefe de Estado aclaró que las 35 000 hectáreas de cultivos de coca que asegura Estados Unidos en Bolivia distan mucho de las 20 400 que la Organización de Naciones Unidas ha informado como existencia real, reporta PL.
Según el mandatario, en Bolivia las plantaciones han disminuido a diferencia de otras naciones, en las cuales hay bases militares estadounidenses, y donde Washington ha pues­to más de 300 millones de dólares al año para combatir el narcotráfico
“Hay un interés geopolítico detrás de esas declaraciones de Estados Unidos. No hay ningún interés en luchar verdaderamente contra la droga (...) El informe es para justificar el fracaso de la lucha contra el narcotráfico”, aclaró.
Asimismo, exhortó al secretario de Estado estadounidense, John Kerry, a visitar Bolivia para verificar y aprender cuál es el mejor método de la lucha contra el narcotráfico.
Para el mandatario, Bolivia se ha convertido en un país de tránsito de narcóticos y aclaró que en el pasado las plantaciones superaron las 

50 000 hectáreas y erradicarlas, en la época neoliberal, costó la vida de muchas personas.

Morales insistió en que es imposible lograr el cero de coca y el cero de acullico (masticado), porque son tradiciones establecidas por miles de años en el país, al tiempo que rechazó las formas de combatir el crecimiento de las plantaciones cocaleras, refiere PL.

Por último, el presidente exhortó a Estados Unidos a aportar y cooperar en la lucha contra los narcóticos, pero en responsabilidad compartida y no con bases militares o con la presencia de la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos, por sus siglas en inglés).

EL PRIMER EMBAJADOR DE CUBA EN ESTADOS UNIDOS

La labor diplomática del Doctor Cosme de la Torriente fue esencial para la devolución de la entonces llamada Isla de Pinos
Hugo García 
22 de Agosto del 2015 20:33:19 CDT

CÁRDENAS, Matanzas.— Una biografía inédita sobre Cosme de la Torriente y Peraza (ingenio Isabel, Jovellanos, Matanzas, 1872–La Habana, 1956) acaba de culminarse y aborda entre numerosas aristas de este cubano, su tenacidad por devolver a Cuba la entonces todavía llamada Isla de Pinos, usurpada por los Estados Unidos de América.
El autor, Ernesto Aramís Álvarez Blanco, investigador y museólogo cardenense, conversa con JR sobre este libro que ha concluido luego de dos años de ardua labor.

—¿Cómo nació su interés por escribir la biografía de Cosme de la Torriente y Peraza?
—La concluí el pasado 20 de julio, la comencé a redactar el 1ro. de septiembre del año pasado, después de la investigación correspondiente en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, el Instituto de Literatura y Lingüística, la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y otras instituciones.
«Fue un encargo que hicieron a mi amigo, mecenas y editor español Alfonso Cirera Santasusana los familiares de Cosme que viven en la actualidad en Venezuela y en los Estados Unidos, en especial su nieta Natalia de Sandoval y de la Torriente y su biznieto Javier González-Mora, después de leer mi biografía de José Antonio Echeverría y en la que hablo de Cosme y sus relaciones con él.
«Ellos y otros familiares de España y México me entregaron digitalizados más de mil documentos y fotos, en su mayoría de su archivo familiar, entre ellos los diarios inéditos de la Guerra del 95 relacionados con Cosme, quien estuvo muy cerca de Máximo Gómez, Francisco Carrillo, Calixto García, José María (Mayía) Rodríguez y otros importantes patriotas. Debe publicarse el año que viene, tiene más de 900 páginas y es probable que salga en dos tomos, acompañada de una iconografía de casi 200 imágenes y una bibliografía activa y pasiva del personaje, un gran olvidado de la historia de Cuba, a pesar de que su labor fue importante en que se devolviera Isla de Pinos a Cuba y se abrogara en 1934 la Enmienda Platt. También fue el único cubano que ha sido Presidente y Presidente de Honor de la Liga de las Naciones, luego Naciones Unidas».
—¿Por qué se nombra a Cosme como el primer embajador de Cuba en los Estados Unidos de América?
—Al aprobarse por el Senado cubano en 1923 la ley que elevó a la categoría de Embajada la Legación Diplomática que la Isla tenía en Washington*, el presidente de la República, Doctor Alfredo Zayas, envió el 30 de agosto al coronel del Ejército Libertador cubano Doctor Cosme de la Torriente y Peraza, quien se encontraba de vacaciones en Biarritz, Francia, un cablegrama donde le expresaba: «Aprobada ley Embajada. Ruego ratificación aceptar conviniendo traslado inmediato Washington. Espero respuesta (…)».
«El mensaje del Doctor Alfredo Zayas llegó a las manos de su destinatario con alguna demora, pues no lo recibió hasta la noche del 2 de septiembre de 1923, junto a otros cablegramas procedentes de La Habana, en los que el Dr. Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, secretario de Estado; Aurelio Álvarez, presidente del Senado, y otras personalidades cubanas de gran relieve político le pedían que aceptara el ofrecimiento hecho por el Presidente. No obstante, quiso conocer otras opiniones. Le interesaba, sobre todo, saber cómo pensaban Enrique José Varona, Manuel Sanguily, Manuel Márquez Sterling, Raúl de Cárdenas y el mayor general Pedro Betancourt, presidente del Consejo Nacional de los Veteranos de la Independencia, sus amigos más cercanos y a quienes les unía el fecundo amor por Cuba.
«Por eso, los interrogó a todos por cable el 4 de septiembre de 1923. Increíblemente las respuestas coincidieron, porque sabían que haría una obra digna de sus antecedentes personales. Además, Cuba precisaba la presencia permanente en Washington de una figura de su prestigio e inteligencia.
«Sin embargo, el 3 de septiembre de 1923, había recaído sobre él la presidencia de la Cuarta Asamblea de la Liga de las Naciones, la cual sesionó en Ginebra, Suiza, hasta el día 23 de ese mismo mes y año. Después de meditar bien su resolución, redactó un cable al Presidente de la República: “Recibido con gran demora su cable dirigido Biarritz, Cuba puede siempre contar con mis servicios aun en contra de mis intereses personales. En tanto Gobierno y Senado no piensen en otro compatriota acepto desempeñar mientras sea necesario honroso cargo que usted me ofrece. Muy agradecido confianza y alta distinción suyas. No podré salir de Europa hasta que terminen mis labores como Presidente Asamblea principios octubre. Por esta razón yo deseo se aplace nombramiento hasta entonces”».
—¿Cuándo se nombra oficialmente?
—El 4 de octubre, en uso de las facultades que le confería el artículo 68 de la Constitución de la República y la Ley del 30 de agosto de 1923, Zayas, presidente de la República, nombró oficialmente a Cosme de la Torriente, aprovechando su experiencia en el campo de la diplomacia, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Cuba ante el Gobierno de los Estados Unidos de América, con residencia en Washington. Así lo hizo saber el primer mandatario de la nación al Presidente del Senado en carta fechada ese mismo día.
«Al momento de su designación, el recién nombrado embajador, además de ser senador por Matanzas, era Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, hablaba inglés y francés con soltura y presidía —fue el primer cubano en hacerlo— la Sociedad de la Liga de las Naciones».
—¿En qué momento jura como embajador?
—El 6 de octubre apareció en la Gaceta Oficial de la República de Cuba el decreto que nombraba embajador a Cosme de la Torriente, quien viajó el 16 de noviembre a La Habana, procedente de Estados Unidos, en donde hizo una breve escala. Pero no juró el cargo hasta la tarde del 4 de diciembre.
«En el mes de diciembre de 1923 el representante de la Isla viajó a los Estados  Unidos de América, para presentar el día 13 de ese mismo mes y año sus Cartas Credenciales ante el Gobierno norteamericano, que lo convertía en el primer Embajador de Cuba en Estados Unidos.
—¿Qué hizo el Embajador apenas asumió el cargo?
—Al arribar a los Estados Unidos, el embajador cubano solicitó una entrevista con el mandatario de esa nación, teniendo, según él, el privilegio de ser quizá «la última persona que habló de política internacional con el presidente (Woodrow) Wilson poco antes de su muerte».
«Desde el mismo instante en que inició sus labores, el diplomático cubano trabajó incansablemente para cumplir las principales tareas que debía acometer.
«En su libro titulado Mi misión en Washington, escribió: “Mi plan de acción estaba fijado de antemano en las conversaciones en que lo sometí al presidente Zayas: Primero, mejorar en lo posible las no buenas relaciones con los Estados Unidos, por causa de la tendencia (…) de Crowder a mezclarse en lo que no era de su incumbencia y lo que agravaba la hostilidad de los políticos que resultaron derrotados en las últimas elecciones así como la de algunos     periódicos que no dejaron tranquilos al Gobierno, aprovechando para ellos sus errores. Segundo, gestionar y obtener la aprobación por el Senado de los Estados Unidos y la ratificación por el Presidente, del Tratado Hay-Quesada**, reconociendo la soberanía de Cuba sobre la Isla de Pinos. Tercero, utilizar toda clase de medios para que el pueblo americano se diera cuenta de que era mi firmísima creencia, como la del Presidente y gran parte de nuestro pueblo que la Enmienda Platt en realidad constituía una violación de la Resolución Conjunta de 20 de abril de 1898, que ordenó al Gobierno Federal hacer la Guerra a España si no abandonaba la Isla, ya que su pueblo era y de derecho debía ser libre e independiente”.
«A las pocas semanas de haber presentado sus Cartas Credenciales, Cosme solicitó una audiencia con el presidente de los Estados Unidos, Calvin Coolidge, hombre de extrema seriedad y pocas palabras. Poco antes, el mandatario había hecho un grupo de manifestaciones favorables al mantenimiento de la Isla de Pinos en poder de los norteamericanos, al responder a un grupo de mujeres que en el Senado tenía un lobby y que habían recogido miles de firmas solicitando que se mantuviera a la pequeña isla en el estado en que se encontraba, y rechazar de este modo el Tratado Hay-Quesada».
—¿Cómo transcurrió aquella entrevista?
—Durante la entrevista, el Embajador encaró el asunto y habló largo rato con Coolidge de los derechos que le asistían a Cuba sobre la Isla de Pinos, razonándolos con él uno por uno. Como resultado, recibió solo unas escasas frases corteses y el ofrecimiento de estudiar el asunto, para darle respuesta en un corto período de tiempo. Cumplido el plazo, el Embajador volvió a reunirse con el Presidente, quien pronunció solo tres palabras: «You are right», o sea, «Tiene razón», lo cual era lo mismo que decir que estaba convencido de que lo que me propone es lo correcto.
«A partir de este momento, se libró por Torriente y sus colaboradores una larga batalla para conseguir que los senadores norteamericanos se interesaran en el estudio de las razones que les permitían estimar como válido el derecho de Cuba a reclamar la devolución de Isla de Pinos al territorio nacional y, por tanto, prestaran su apoyo al Tratado Hay-Quesada.
«En 1925 cuando el éxito de la campaña se consolidó, esos mismos amigos suyos proclamaron que había sido también una victoria de la amistad cubano-americana.
«Sabía Torriente que ese triunfo era el camino más directo para herir de muerte a la Enmienda Platt. Un diplomático belga, acreditado en Washington, lo vio con claridad, cuando al abrazarlo lo felicitó con estas significativas palabras: “Es la primera vez que veo arrancar una pluma al águila”.
«Finalmente, el 13 de marzo de 1925 se lograba en el Senado la aprobación, por mayoría de votos y con dos ligeras reservas, del Tratado sobre Isla de Pinos. Fue ese, sin dudas, uno de los días más felices en la vida del entonces Embajador cubano en Estados Unidos y fue también —al decir del eminente historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenring, quien cooperó con él en esta labor como Secretario de la Sociedad Cubana de Derecho Internacional— “día de gloria para Cuba, por habérsele reconocido su derecho a la Isla de Pinos y por el orgullo que toda madre siente de contar entre sus hijos a quienes sepan amarla, servirla y defenderla con el fervor, la consagración, la inteligencia y la capacidad con que supo hacerlo Cosme de la Torriente”».
—¿Cómo continuaron los acontecimientos?
—El 23 de marzo, el Embajador cubano representaba en Washington al Gobierno de la Isla en el canje de sus ratificaciones. De inmediato, pasó al secretario de Estado, Carlos M. de Céspedes, el siguiente cablegrama:
«A las 4:00 p.m. de hoy he canjeado con el Secretario de Estado las ratificaciones del Tratado sobre Isla de Pinos, siendo desde ese momento de derecho reconocida dicha Isla como parte integrante del territorio de nuestra República. Felicito al pueblo cubano, al presidente Doctor Zayas, a los demás miembros de su Consejo de Secretarios y a usted, por la feliz terminación de una negociación que comenzó hace, cerca de veintidós años».
«También, escribió al Doctor Alfredo Zayas, presidente de la República, un cablegrama redactado en los siguientes términos: “Canjeadas a las cuatro de la tarde de hoy día veintitrés de marzo las ratificaciones del Tratado sobre la Isla de Pinos. A usted le cabe la gloria que nadie podrá disputarle de haber logrado durante su gobierno ver reintegrado de derecho al territorio nacional de una parte del mismo, lo que por cerca de veintidós años nadie había obtenido. Le expreso de nuevo mi profunda gratitud por haberme encargado de representar aquí como Embajador nuestra República y de que llevara a cabo las negociaciones necesarias para obtener la ratificación del tratado”».
Notas:
*Cuba no contó con embajador en Estados Unidos hasta 1923. Era costumbre solo nombrar este cargo en las grandes potencias, pero ello fue cambiando a lo largo del siglo XX. Las relaciones diplomáticas se establecían a través de tres categorías de funcionarios diplomáticos: Enviados Extraordinarios y Ministros Plenipotenciarios, Ministros Residentes y Encargados de Negocios con Cartas de Gabinete.
**Este tratado se firmó en Washington el 2 de marzo de 1904 por el secretario de Estado de Estados Unidos, John Hay, y el ministro plenipotenciario de Cuba en ese país, Gonzalo de Quesada. El Senado cubano lo aprobó ese mismo año, pero el de EE.UU. no lo haría hasta más de 20 años después, el 13 de marzo de 1925, debido a la intención evidente de esa nación de apoderarse de la entonces Isla de Pinos. La noticia fue recibida con alegría por el pueblo cubano, y el Gobierno genuflexo de Alfredo Zayas preparó una manifestación en muestra de agradecimiento al de Estados Unidos. A esa postura gubernamental se enfrentó el Comité Antimperialista de la Universidad, encabezado por Julio Antonio Mella.


DOS HISTORIAS QUE NO QUEDAN EN CASA

A sus 28 años YayKenia Cruzata Ferrer agradece a la Federación de Mujeres Cubanas, en particular a la Casa de Orientación a la Mujer y a la Familia del municipio de Alquízar, por la ayuda que le brindaron cuando más lo necesitaba
A sus 28 años YayKenia Cruzata Ferrer agradece mucho a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), en particular a la Casa de Orientación a la Mujer y a la Familia del municipio de Alquízar. Allí la ayudaron cuando más lo necesitaba.
«Terminando mis estudios en la Escuela Formadora de Maestros Emergentes sufrí una parálisis facial y por esa época también quedé embarazada, razones por las cuales no pude comenzar en el trabajo. Al terminar la licencia me presenté en la Dirección Municipal de Educación, porque necesitaba el círculo infantil para mi niño y quería incorporarme a un centro laboral y desarrollar mi profesión».
Pero las gestiones demoraban mucho y a YayKenia le urgía un salario y dónde dejar a su niño en el horario laboral, pues no podía sufragar los gastos de cuidadores particulares. Entonces supo de la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia del municipio de Alquízar y no dudó en pedir ayuda.
«En apenas un mes ya tenía el círculo para mi pequeño y gracias a eso pude incorporarme a la vida laboral y ser útil a la sociedad, con la tranquilidad de tenerlo a él bien cuidado».
Pero ahí no termina la historia. Esta vez a la joven alquizareña le tocó vivir un capítulo más difícil: sufrió un infarto cerebral que la mantuvo tres años alejada del trabajo por peritaje de salud, y aunque presentaba regularmente sus exámenes médicos, pretendieron sacar a su pequeño del círculo, aun cuando a ella le era imposible cuidarlo.
«Nuevamente acudí a la Federación y encontré la ayuda necesaria; dieron el frente y no me quitaron el círculo de mi hijo».
Aunque ya regresó a ejercer su profesión, ahora como maestra de la escuela primaria Javier Novo, en la comunidad El Bejerano, de ese municipio artemiseño, la joven permanece vinculada a la Federación de Mujeres Cubanas y acude a las actividades a contar su experiencia y orientar el camino de quienes precisan de una ayuda sincera y desinteresada.
Como ella, muchas otras llegan cada día a estas casas en busca de cursos, orientación o ayuda emocional, según precisó Graciela Ferrer González, secretaria general de la FMC en Alquízar.
«En nuestra Casa laboran 23 colaboradores, son especialistas de Salud, Educación y Justicia, psicólogos y psicometristas que imparten charlas, intervienen en cualquiera de nuestros seis programas de adiestramiento o asesoran personalmente a quienes lleguen con cualquier problema».
El camino oportuno
Aún la voz de Leticia se resquebraja cuando cuenta un pasaje de su vida, que laceró su psiquis y su cuerpo. En la mente de la joven espirituana se amontonan gritos, agresiones, llanto, miedo. Nunca olvidará aquel 4 de mayo de 2012.
Ese día llegó a la casa donde había vivido hasta hacía pocas horas junto a su hija y esposo. Había tenido que irse de ahí, ante la decisión de no continuar junto al padre de la pequeña, pero con la condición de no poderse llevar a su mayor tesoro.
«Firmé un papel donde me comprometía a que se la dejaría. Pero lo hice por miedo, primero porque ella no sufriera más y, segundo, temí por mi vida. El amor por mi niña me hizo regresar, no podía estar sin ella», dice ahogada en un silencio.
Toma unos segundos reanudar el diálogo. Los recuerdos de la tarde de esa jornada aún le duelen. Aunque ya distantes en el tiempo y en su nuevo contexto, las heridas todavía sangran cuando ella rememora el pasado.
«Cuando entré a la casa dispuesta a llevármela, él tomó un cuchillo y me cortó la espalda. No sentí nada. La niña gritó al ver la sangre. Él estaba dispuesto a lo peor, si intentaba salir con ella».
Por la mañana, le dije que iba para el trabajo. Pero, acompañada de mi mamá, lo denuncié en la policía. Inmediatamente, le advirtieron y la niña regresó junto a mí, pero solo por unos días. Él volvió a quitármela», narra con detenimiento lo sucedido en aquellos momentos en que pensó que perdería la custodia de su hija.
Ante la desesperación, Leticia buscó toda la ayuda necesaria. Se aferró como náufraga en el mar a todo lo que le indicara una salida feliz a su situación.
«Comenzamos entonces un proceso legal que tuvo dos vistas, y durante todo ese tiempo, alrededor de cuatro meses, la niña estuvo con él. Yo la podía ver en la escuela, nunca en la casa o acompañada, porque entre nosotros no había diálogo posible.    Yo temblaba nada más de imaginar que podía verle.
Entonces, mis compañeros de trabajo y mi abogada me recomendaron visitar varias instituciones. Así fue que llegué al Centro de Orientación para Jóvenes, Adolescentes y la Familia (Cojaf), y a la Casa de Orientación a la Mujer y a la Familia de Sancti Spíritus. En cada uno de esos lugares encontré el consejo oportuno para emprender la lucha por tener de vuelta a mi hija», sonríe con las manos apretadas, con la misma tranquilidad que se vive después del paso de un tornado.
Leticia Martínez hoy puede contar su historia. Durante esos trágicos meses, le era imposible expresar oraciones completas.
«Recuerdo que las muchachitas de la Federación me apoyaron. Yo estaba destruida psicológicamente. Me costaba hablar lo que sentía y ellas me sugirieron que lo escribiera todo. Ahí está guardado. Poco a poco con su ayuda pude ir saliendo del hoyo donde estuve metida.
«Me hicieron comprender la necesidad de denunciarlo, porque así podía evitar que mi historia se repitiera. Yo podía ser ejemplo para otras mujeres que estaban atravesando por una situación similar. Incluso, así evitaría consecuencias más serias.

«Las compañeras de la Casa de Orientación visitaban mi trabajo asiduamente hasta que la niña vino a vivir nuevamente conmigo. El 31 de diciembre de 2012, su padre me la trajo. No tuve valor para ir a buscarla. Después, pasé un tiempo fuera del municipio, con la intención de alejarme de todos esos recuerdos.
«Ellas fueron tan importantes durante todo el proceso que las veía como mis amigas, esas que siempre escuchan y aconsejan sabiamente».
Hoy Leticia Martínez es otra mujer. Vive junto a su hija, quien me confesó que está ansiosa de iniciar el quinto grado, y con su nuevo esposo, el padre de su segundo hijo, un niño de dos años.

«Ya el padre de mi hija y yo conversamos. Aunque te confieso que aún su presencia me inspira respeto, pero es diferente. A pesar de que las heridas están, me siento fuerte y segura. Todo se lo debo a la ayuda que encontré en mi nueva familia, amigos, compañeros de trabajo y, en especial, a las instituciones como la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia, donde encontré el camino oportuno para seguir viviendo».