domingo, 15 de marzo de 2015

KENNEDY, LA CENIZA Y LOS COMUNISTAS



 Humberto Vargas Carbonell
Resulta que la memoria es juguetona y traviesa. Hay momentos en que no se pueden recobrar  momentos vividos, por  grande que sea el esfuerzo se esfuman los detalles; pero hay otros en que, por mecanismos mentales que desconozco, un hecho cualquiera permite revivir el pasado y ver los acontecimientos como si hubieran ocurrido ayer. Creo que esto nos pasa sobre todo a los viejos tan viejos como este viejo.
La lluvia de ceniza, ahora nacida en las entrañas del Volcán Turrialba trajo a mi memoria lo ocurrido hace más de cincuenta años. Entonces, durante casi tres años el  Irazú nos bañó con el polvo acumulado en sus entrañas para recordarnos que la naturaleza puede ser violenta pero siempre bienhechora.
Las molestias pasaron pero la fertilización es permanente. Las de ahora también pasarán.
Un recuerdo personalísimo: en aquellos días nació mi hijo Carlos y mi esposa tuvo que hacer milagros para cumplir como madre en medio de la trifulca de la ceniza. Entonces mantener limpias y secas las mantillas requería un esfuerzo heroico por la necesidad de vencer el cansancio. Vivíamos entonces en los límites de la pobreza extrema, igual que casi todos los que recibíamos un “sueldo” del partido. Pasaron los años y todo fue superado. Pilar se mantiene tan linda y buena como antes y el hijo,  excelente y honesto profesional de la medicina.
Por aquellos días de marzo nos cayó en estas tierras el Presidente Kennedy. Aquí nos tocó la náusea de una reunión de Presidentes, un verdadero basural político que incluyó a Somoza.
Este Kennedy tan aplaudido  cuando llegó a estas tierras ya había formalizado el brutal bloqueo contra la Cuba Revolucionaria. Fracasada la invasión de Playa Girón, buscó el modo de aislar a Cuba y presentar a los pueblos una opción de limosnas a la que le pusieron el rimbombante título de Alianza Para el Progreso. La tal Alianza resultó un fracaso y Cuba, bloqueada y agredida es un país sin niños abandonados, sin miseria, con la mejor educación del mundo y además convertida en una potencia médica. Los dirigentes gringos son cada día más salvajes y no han podido vencer al  pueblo cubano.
Pero todo esto nos movió expresar nuestro repudio al Presidente Kennedy. Hicieron que el pueblo lo recibiera como manda el don de la ignorancia. Los comunistas protestamos.
Algunos muchachos hicieron su protesta en el acto de la UCR. Uno de ellos, un muchacho que creo que tenía de apellido Aguilar y que lo llamaban “ruso”, fue tomado preso y gravemente agredido por la policía.
Para el 20 de marzo organizamos un acto en la el monumento a Juan Rafael Mora Porras. Todo se había organizado clandestinamente. El PVP estaba ilegalizado.
Se había planeado poner una corona al pie del monumento del Libertador.
Rosemary Cordero y Bernardo Zúñiga fueron encargados de llevar la corona. Tuvieron dificultades pero llegaron y se comenzó el acto. Cuando yo estaba haciendo mi discurso aparecieron los del Movimiento Costa Rica Libre. Un hombre rubio y alto era su jefe y el más vociferante. Mientras hablaba, Max Pastor se me acercó y me dijo: “Le doy” y yo le dije “dele”. Se armó la bronca.
Así que hoy cuando la ceniza sigue cayendo, debo decir que me siento orgulloso de mis compañeros. El bloqueo de Cuba fue reclamado y condenado, en medio de una protesta pequeña es cierto, pero popular y patriótica.
Me sentí entonces como ahora orgulloso de ser comunista.
La ceniza siguió bañándonos durante dos años más.


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