jueves, 12 de febrero de 2015

ESCANDALOS ELECTOREROS UNA ENFERMEDAD NACIONAL



Humberto Vargas Carbonell


La política cotidiana que es manejada por burgueses insensibles y periódicos corruptos se ha degenerado de tal manera que dejó de ser política para convertirse en simple electorerismo, vale decir, el arte conseguir votos a cualquier precio, sea consiguiendo millonarias donaciones con dineros mal habidos o exprimiendo sus propias conciencias como para sacar la mugre que los ha conducido a la traición y la felonía.

Candidatos que se acuerdan del pueblo solo en los pocos días del circo electorero para ganar votos anunciando el “fin de la pobreza”. Si bien la ética obliga a decir la verdad, aquí se esfuma y es sustituida  por la más nefasta y cruel mentira. Despertar esperanzas falsas en los desesperanzados es un crimen moral que se ha cristalizado en la anticultura política de este país.

La sequía de ideas y de principios  ha generado una evidente  ineficacia legislativa; solo de vez en cuando cae un chaparrón veranero que moja pero no fertiliza.

Esto es lo que ha ocurrido con el asunto de las relaciones políticas de la señora Procuradora General y el señor Soley, entonces Vice Ministro de la Presidencia.

Así es que una conversación privada se ha convertido en un escandalete político, que no cae mal ante la permanente morriña legislativa, pero que no significa nada positivo.

Nos exoneramos del deber de una crónica del asunto, ya la hizo prolijamente  “La Nación”. Ahora más bien deseamos de plantear algunas preguntas, que no se hicieron en la comisión legislativa.

Nos parece sospechoso  que en la Comisión Investigadora, hasta donde tuvimos conocimiento,  nadie cuestionó lo que a nuestro entender es lo fundamental. Veamos. La señora Brenes y el señor Soley tuvieron una conversación absolutamente privada que comenzó en el despacho de la primera y terminó en una conocida cafetería. Entonces ¿quién informó al periódico? La lógica elemental nos dice que si no fue uno fue el otro. Es simple lógica aristotélica. Si se rompe esta relación quedaría en evidencia que el periodismo de la “La Nación” utiliza métodos sofisticados de espionaje para penetrar en la vida privada y para utilizar sin ningún recato sus hallazgos.

Si dos más dos son cuatro, no es difícil llegar a la conclusión de que la fuente intelectual de este escándalo es el Partido Liberación Nacional, empleado como una especie de “pomada canaria” para salir del coma político y moral que lo agobia.

Es un mal anuncio que la campaña para el 2018 se inicie, como está ocurriendo, simplemente haciendo sonar tambores, obviamente huecos.

Es mentira que una conversación privada, sin uso de violencia o presiones, ponga el peligro la democracia y la institucionalidad. Estos razonamientos no son admisibles de ninguna manera, ni siquiera como una broma tonta. Sin embargo, en la decadencia política que sufrimos,  resulta eficaz  para poner a la Asamblea a seguir la huella del PLN. Pareciera que hasta inteligencias frescas y honestas se pierden cuando llegan al “excelso recinto”. Se dejan morder por colmillos podridos, enfermos de corrupción y  vagabundería.

Hay tantos problemas que esperan prontas soluciones pero el tiempo se pierde en asuntos intrascendentes como buscar lo imposible;  nunca se sabrá a ciencia cierta qué conversaron y con qué propósitos tenían esta señora y este señor.

¿Por qué el primer poder de la república, no se ocupa seriamente del problema que representa la ineficacia y corrupción en la Caja del Seguro Social?

¿Por qué no se investiga la gestión de los jerarcas o ex jerarcas del INS cuyas gestiones han significado pérdidas millonarias?

¿Por qué no se ocupa en la eliminación de la discriminación que sufre la población homosexual y otras?

¿Por qué no se ocupan de la ausencia de libertad sindical,  que es una abominable discriminación contra los trabajadores?

¿Por qué frente a la ineficacia del Gobierno no lanzan una campaña contra la corrupción?

¿Por qué no exigen al Gobierno dar a conocer sus convenios con el Fondo Monetario Internacional?

¿Por qué no buscan  las causas reales del déficit fiscal y dejar de culpar a los trabajadores públicos?

Podría llenar páginas con otras preguntas, pero es innecesario y además físicamente imposible. El pueblo está soportando una insoportable carga de problemas, pero la Asamblea derrocha tiempo en tonterías.

Volviendo al Tema. Todo esto está tan lleno de rarezas e incongruencias que permiten dudar de la capacidad política de los que gobiernan.

Después de su conversación con la señora procuradora el Presidente Solís dice que va a investigar. La hubiera bastado con levantar el teléfono y llamar a su despacho a dos principales jerarcas del Ministerio de la Presidencia y ahí se hubiera enterado de todo  lo ocurrido. Después  tomar las decisiones correspondientes.  Pero no lo hace sino que se refugia en una comisión legislativa, para callar y evadir responsabilidades, además para dar pábulo al escándalo. Muy mala nota.

En la comisión del legislativo hemos escuchado preguntas insulsas y hasta ofensivas. El fanatismo convertido en estupidez para irrespetar a la dama presente y a todas las mujeres. Preguntas sin sentido  y sobre todo actitudes irrespetuosas.

La señora Brenes es una funcionaria capacitada y trabajadora. Hasta ahora desconocida. Pero rompió el velo que la separaba de una posible candidatura electoral.

Así son las cosas y puedo asegurar que el final del sainete será más divertido que su principio.


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