sábado, 11 de octubre de 2014

MAO ZEDONG Y LA REVOLUCIÓN CHINA



El Partido Vanguardia Popular- Partido Comunista de Costa Rica, celebra y conmemora la gran victoria popular de la Revolución China
En su 65 aniversario, hacemos llegar hasta ustedes nuestro fraternal y revolucionario saludo.
Aunque de todos es sabido que La República China fue instaurada en 1911, como resultado de un profundo conflicto de intereses ideológicos, es precisamente la visión clarividente del camarada “Mao Tse Tung”, quien fue capaz de visualizar un enorme proyecto revolucionario. Mao Zedong, forma parte de esos hombres preclaros y sus escritos tienen un profunda esencia revolucionaria de gran contemporaneidad.
Ciertamente todas las guerras son costosas, muy complicadas, la Guerra Civil China, no es pues, la excepción, esta guerra duró 23 años (1927-1950), tiempo suficiente para dar al mundo un sentido de esperanza universal.
Sin lugar a dudas el pueblo de nuestra hermana nación: La CHINA COMUNISTA, bajo la dirección de Mao Zedong ofreció al mundo la posibilidad de establecer y seguir creyendo en el marxismo como un método y guía para la acción. Dos breves artículos del camarada sin para ver los grandes enunciados que dejó Mao como guía en la construcción del socialismo.
Aunque formalmente la guerra finalizó en 1950, lo cierto es que, el 1 de octubre de 1949, surge ante el mundo la REPÚBLICA DE CHINA. Por eso en la memoria colectiva de esta hermana nación, octubre es el mes de la Patria, del Estado/nación chino.
Sí, ciertamente, la validez universal de estos hechos, nos hacen sentir un profundo orgullo con nuestros hermanos chinos.
¡¡¡Salud, compañeros - Viva la Revolución China!!!
PARTIDO VANGUARDIA POPULAR – PARTIDO COMUNISTA DE COSTA RICA
San José 1 de octubre 2014
SOBRE LA CRÍTICA Y LA AUTOCRACIA
Es importante distinguir entre la crítica franca y fraternal y entre chismes y rumores, así como entre la crítica constructiva y una crítica que destruye.
Así como las casas hay que sacudirlas para que no se llenen de polvo y así como tenemos que lavarnos las manos regularmente para quitarnos la suciedad, así también debemos practicar la crítica a fin de que nuestra organización no se cubra el polvo ni de suciedad. Bien dice el proverbio que “el agua corriente no se pudre y a las bisagras de las puertas no les llega las telarañas”. Expresa como el movimiento constante impide el ataque de los microbios y el polvo. Revisar regularmente nuestro trabajo, desarrollar durante el proceso de revisión el estilo democrático de trabajo, no temer a la crítica ni a la autocrítica y aplicar aquellos dichos de “di todo lo que sepas y dilo sin reservas”, “no culpes al que hable, antes bien, toma sus palabras como advertencia” y “corrige tus errores, si los has cometido, y guárdate de ellos si no has cometido ninguno”: he aquí la única forma eficaz de evitar que el polvo y los microbios políticos infecten la mente de todos nosotros.
Al luchar contra el subjetivismo, el sectarismo, los chismes y los rumores entre pequeños grupos debemos tener presentes dos principios: primero, “sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro”, y segundo, “tratar la enfermedad para salvar al paciente”. Hay que poner al descubierto todos los errores pasados; analizar y criticar en forma científica todo lo malo en el pasado, para que en el futuro el trabajo se realice mas cuidadosamente y mejor. Eso es lo que quiere decir “sacar lecciones de los errores pasados, para evitarlos en el futuro”. Pero, al denunciar los errores y criticar los defectos, lo debemos hacer igual que un médico tratar un caso, únicamente para salvar al paciente Y NO PARA MATARLO. No se puede tratar con imprudencia enfermedades ideológicas o políticas; hay que adoptar el único método adecuado y eficaz:” trata la enfermedad para salvar al paciente”.
Con relación a la crítica en nuestra organización es preciso mencionar otro punto: en general somos muy dados, al hacer críticas, a pasar por alto cuestiones importantes, y se limita a la atención a futilezas, aunque en el fondo hubiéramos querido profundizar en la crítica y decir aspectos importantes que nos preocupan. Combinar esto con el hecho de que la tarea principal de la crítica es indicar los errores organizativos, políticos e ideológicos y que por lo que respecta a los defectos personales, a menos de que estén vinculados a errores políticos y de organización, no hay que censurarlos demasiado para no crear un clima de desconfianza sobre los aspectos que no son de repercusión en la organización. En resumen: en a crítica en el seno de la organización debemos guardarnos del subjetivismo, los juicios arbitrarios y la banalidad de la crítica; toda afirmación debe fundarse en hechos y toda crítica debe tener sentido político.
LAS DESVIACIONES QUE DEBEMOS RECHAZAR:
EL LIBERALISMO
Es necesario que leamos detenidamente este párrafo a fin de meditar sobre el carácter de nuestras acciones y los defectos tan graves que podrían tener para la organización, si todos no estamos alerta para combatirlos. Estos planeamientos y el de la crítica y la autocrítica, son parte de la clarificación y la formación ideológica, así como la actitud que afrontemos ante las tareas políticas.
El liberalismo se manifiesta de diferentes formas:
Tener clara conciencia de que una persona está en un error, pero como se trata de un conocido, paisano, condiscípulo, amigo íntimo, ser querido, viejo, colega o antiguo subordinado, no sostener una discusión de principios con ella y dejar pasar las cosas a fin de preservar la paz y la amistad. O bien, en el deseo de mantenerse en buenos términos con esa persona, tratar superficialmente el asunto en lugar de ir hasta el fondo.
Así, tanto la organización como el individuo resultan perjudicados. Este es el primer tipo de liberalismo.
Hacer críticas irresponsables en privado en lugar de plantear activamente sugerencias a la organización. No decir nada a los demás en su presencia, sino andar con chismes a sus espaldas; o callarse en las reuniones para murmurar después. No considerar para nada los principios de la vida colectiva sino dejarse llevar por las inclinaciones personales. Este es el segundo tipo.
Dejar pasar todo lo que no le afecte a uno personalmente; decir lo menos posible aunque se tenga perfecta conciencia de lo que es erróneo; ser hábil en mantenerse a cubierto y preocuparse únicamente de evitar reproches. Este es el tercer tipo.
Desobedecer las órdenes y colocar las opiniones personales en primer lugar; solicitar consideraciones especiales de la organización pero rechazar su disciplina. Este es el cuarto tipo.
Entregarse a ataques personales, armar pendencias, desahogar rencores personales o buscar venganza en vez de debatir los puntos de vista erróneos y luchar contra ellos en bien de la unidad, del progreso y del buen cumplimiento del trabajo. Este es el quinto tipo.
Escuchar opiniones incorrectas sin refutarlas, e incluso escuchar expresiones contrarrevolucionarias sin informar sobre ellas, tomándolas tranquilamente, como si nada hubiera pasado. Este es el sexto tipo.
Al hallarse entre las masas, no hacer propaganda ni agitación, no hablar en sus reuniones, no investigar ni hacer preguntas, sino permanecer diferente a ellas, si mostrar la menor preocupación por su bienestar, olvidando que se es revolucionario, y comportándose como una persona cualquiera. Este es el séptimo tipo.
No indignarse al ver que alguien perjudica los intereses de las masas, ni disuadirlo o impartir su acción, ni razonar con el, sino dejarlo continuar. Este es el octavo tipo.
Trabajar descuidadamente, sin plan ni orientación definidos; trabajar sólo para cumplir con las formalidades y pasar los días vegetando: “mientras siga siendo monje, tocaré la campana”. Este es el noveno tipo.
Considerar que se han rendido grandes servicios a la revolución y darse aires de veterano; desdeñar las tareas pequeñas pero no estar a la altura de las grandes; ser descuidado en el trabajo y flojo en el estudio. Este es el décimo tipo.
Tener conciencia de los propios errores pero no intentar corregirlos, tomando una actitud liberal consigo mismo. Este es el undécimo tipo.
Mao Tse Tung. “Contra el Liberalismo”
(7 de setiembre de 1937), Obras Escogidas, II
PERFIL: EL MAOÍSMO Y EL PAPEL DEL CAMPESINADO
EL MAOÍSMO Y EL PAPEL DEL CAMPESINADO
Lara
A lo largo de la historia el maoísmo en el Perú, se ha caracterizado por realizar incursión a la lucha práctica. En los últimos acontecimientos han existido hasta la fecha más de 10 movilizaciones del sector campesino pidiendo sus reivindicaciones en todo el país. Levantamientos que son dirigidos por los grupos de izquierdas, que aseveran: “el pueblo esta despertando” “las masas populares se están organizando en contra del imperialismo hambreador”.
Todas estas posturas nos hacen creer que existe un pueblo que se pone de pie defendiendo lo nuestro, sus tierras, nuestros recursos naturales.
Sin embargo estas respuestas serán suficientes para justificar que la clase campesina realice la revolución? ¿Es realmente la clase campesina una clase revolucionaria? ¿Cuál será el papel del campesinado en la revolución proletaria?
Mao Tse-tung, responde acerca del papel del movimiento campesino:
"El actual ascenso del movimiento campesino es un acontecimiento grandioso”. “Todos los Partidos y camaradas revolucionarios serán sometidos a prueba ante los campesinos y tendrán que decidir a qué‚ lado colocarse. ¿Ponerse al frente de ellos y dirigirlos? ¿Quedarse en su zaga gesticulando y criticándolos? ¿Salirles al paso y combatirlos? Cada chino es libre de optar entre estas tres alternativas, sólo que los acontecimientos le obligarán a elegir rápidamente". (Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junán1*).
¿Estamos realmente con la vanguardia revolucionaria en la selva y la sierra del Perú?
En el trabajo que realizare analizare de cómo se ha ido instaurando el capitalismo en el Perú, por qué ha ido rompiendo categóricamente con todas las relaciones feudales existentes desde la reforma agraria. El descenso de los campesinos como clase social y su caída de aportaciones a la economía nacional y mundial. Y por ultimo las concesiones mineras (presencia del gran capital) y su consecuencia para el Perú.
Compañeros no nos podemos dejar llevar por los aspectos sentimentales como lo hacen los otros grupos que aseveran tener la conciencia revolucionaria y criticarnos de no actuar de acuerdo a los acontecimientos generados en la actualidad. ¿Por qué tanto maoístas y trotskistas ahora defienden nuestra patria y suelo?
Bibliografía a usar:
Obras escogidad de Mao Tse-tung, tomo III, IV
Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junán.
Citas del presidente Mao Tse-tung, (socialismo y comunismo)
El proceso peruano (Reforma agraria de Velasco Alvarado)
Es necesario ir aclarando nuestra confusión ideológica con los enemigos directos, los maoístas y trotskistas demostrando con la teoría del valor que la clase campesina no tiene otro interés, el solo defender sus tierras y propiedad privada.
1* Obras escogidos de Mao Tsetung, t, I, marzo de 1927La
Publicado por BLOQUE DEL ACUERDO POLITICO en 9/15/2008 02:30:00 PM 0 comentarios

UNA COLABORACION DEL COMPPAÑERO TRINO BARRANTES

Como un complemento a lo que venimos de leer los invitamos a disfrutar del siguientte video. Simplemente haga doble CLIC AQUI.

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