miércoles, 29 de octubre de 2014

LOS QUE JURARON CUMPLIR Y DEFENDER LA CONSTITUCIÓN AHORA LA PISOTEAN.



Humberto Vargas Carbonell
Partido Vanguardia Popular

¿Cómo conciliar el texto del inciso 14 del artículo 121 de la Constitución Política con el texto de la cláusula 9.1 de la concesión al ATM terminal?. Son irreconciliables, como veremos. Hay que agregar que la creación de instituciones como el Consejo Nacional de Concesiones, según el criterio expresado por la Sala IV en la sentencia 6240-93 también choca con el texto y el espíritu de la Constitución. 

El inciso 14 de artículo del artículo 121 C.P. establece una regla categórica en relación con los puertos: “No pueden ser enajenados”.
¿Están los puertos bajo la administración de Japdeva siendo enajenados?
La respuesta que nos parece correcta es que sí, están siendo enajenados.
Cuando se otorga una actividad con carácter monopólico   a una empresa extranjera y con ello se priva a una nacional de un derecho claramente establecido por la ley, se está realizando una enajenación.
Japdeva ha realizado sus actividades según una obligación y un derecho establecido por la Ley 3091 del 18 de febrero de 1963 y sus reformas posteriores.
Cuando se crea un monopolio portuario a  en favor de APM TERMINAL, se está privando a Japdeva de un derecho o facultad que ha ejercido durante años, en virtud de lo dispuesto por las  Leyes 3091 del 18 de febrero de 1963, 5337 del 27 de agosto de 1973 y 7001 del 19 setiembre de 1985
Desde el momento de su creación por la leyes citadas, Japdeva ha atendido toda la actividad portuaria, incluyendo todo lo que se refiere al manejo de contenedores. Así los dispuso la ley y con ello se otorgó un derecho del cual se le está privando por un acto administrativo de una institución (Consejo Nacional de Concesiones) cuya constitucionalidad está en entredicho.
Veamos. El párrafo final del inciso 14 del artículo 121 de la Constitución Política dice: “LOS FERROCARRILES, MUELLES Y AEROPUERTOS NACIONALES—ESTOS  ÚLTIMOS  MIENTRAS SE ENCUENTREN EN SERVICIO—NO PODRÁN SER ENAJENADOS, ARRENDADOS NI GRAVADOS, DIRECTA O INDIRECTAMENTE, NI SALIR EN FORMA ALGUNA DEL DOMINIO Y CONTROL DEL ESTADO.
Al crear un monopolio para el manejo portuario de contenedores, se está privando a Japdeva de una función y un derecho que ha cumplido y ejercido durante muchos años. La privación de la titularidad de un derecho es un caso de enajenación. Puesto que el concepto de enajenación no es aplicable solo a las cosas, sino también a los derechos. Japdeva podrá realizar en el futuro actividad portuaria, pero no podrá atender la carga en contenedores porque esta atención será monopolio de otra empresa extranjera.
La única solución a este tema es que se mantenga el derecho de Japdeva de realizar sus actividades como lo ha hecho hasta ahora, sin ninguna discriminación.
Pero el asunto es más grave, puesto que el monopolio de APM TERMINAL significará, por la vía de los hechos, la desaparición de Japdeva,  puesto que no podrá resistir una competencia desleal que además contará con la  protección del propio Estado.
Téngase en cuenta que APM TERMINAL se le otorga el monopolio del manejo del transporte marítimo de contenedores, pero no se le priva de otras actividades. Es como dice el pueblo una lucha de tigre suelto contra burro amarrado
La enajenación, que debe entenderse  como “la acción y efecto de enajenar, de pasar a transmitir a otro el dominio de una cosa o algún derecho sobre ella..(Osorio).  Así pues, resulta que los derechos otorgados por ley a Japdeva se están enajenando en favor de una empresa extranjera. Esta concepción puede aplicarse al derecho privado, pero, por el propio texto constitucional resulta que es también aplicable a la relaciones entre instituciones regidas por el derecho público.
En otra ocasión, a propósito de este tema, hicimos referencia también al artículo 46 de la Constitución. Si ha tenido, amigo lector, la paciencia de llegar hasta aquí, le ruego abrir su constitución y leer este artículo.
El Estado se está suicidando y  los despojos los recogen los  políticos corruptos y entreguistas, los oligarcas multimillonarios y los monopolios extranjeros. Tratan intensamente de desfigurar el patriotismo y venden nuestras riquezas materiales y nuestras  instituciones. Se les acabó el pudor y desapareció la honestidad. El verdadero propietario, el pueblo, debe actuar antes de que sea demasiado tarde. Corremos el riesgo de ser extranjeros en el suelo en que nacimos.
Nuestro mayor respeto para los dirigentes de SINTRAJAP y a los trabajadores en huelga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario