miércoles, 26 de abril de 2017

ADELANTE TRABAJADORES, SIEMPRE UNIDOS, VENCEREMOS. EL PARTIDO VANGUARDIA POPULAR LOS SALUDA Y LOS LLAMA A LA LUCHA POR LA JUSTICIA SOCIAL


104 años nos separan del primer acto del 1 de mayo en nuestro país, desde entonces  cada celebración es un signo del  destino nacional y el espejo en que es posible mirar la situación social y política de la clase trabajadora. Hubo momentos en que las fuerzas derechistas  impidieron el encuentro solidario; momentos en que la manifestación fue reprimida por la policía o atacada por bandidos de la ultraderecha. Otros fueron momentos de denuncia o de celebración de nuevas conquistas.
Cada encuentro para la  de celebración del día  de la solidaridad de la clase trabajadora es, en esencia, un llamado a la unidad y a la renovación de propósitos en la lucha contra la explotación y por la justicia social. 
La clase trabajadora hace ahora frente  a una brutal agresión contra la justicia social, puesto que el neoliberalismo, impuesto por las potencias imperialistas, es la política oficial del Estado y de todas las organizaciones oligárquicas, representadas por las cámaras empresariales, las asociaciones patronales, las cuasicooperativas y por su cúspide, UCCAEP.
Es la política que se propone hacer que la burguesía y los monopolios extranjeros se apoderen del sector estatal de la economía y de los servicios públicos.
Pretenden imponer el monopolio absoluto de la propiedad privada, compartida con los monopolios extranjeros, en contra de todos los trabajadores y en contra  de los pequeños y medianos empresarios.
La economía campesina sufre una terrible crisis, el comercio de bienes de amplio consumo ha sido monopolizado por Walmart; las pequeñas fábricas y los talleres artesanales están siendo borrados del mapa de la economía costarricense.
Cuanto más profunda la pobreza y más hondas las dificultades económicas, es más grande  la acumulación de riquezas en manos de los oligarcas.
Es la lógica del capitalismo, siempre salvaje y que, en su versión actual, se le llama  neoliberalismo.
Esta es la macabra herencia de  corrupción económica y política, siempre  inseparables, que nos han dejado los gobiernos burgueses,  diferentes solo en la retórica mentirosa y en el color de sus banderas. En esencia son idénticos, sirvientes del capital y de los monopolios, verdugos del pueblo trabajador.
Este modelo es un modelo de sobreexplotación que domina toda la vida social,  cuyas huellas se encuentran hasta en los rincones más profundos y oscuros de las relaciones entre ricos y pobres, entre explotados y explotadores.
La Asamblea Legislativa está dominada por un pequeño grupo de edecanes del neoliberalismo, desgraciadamente, sin  una respuesta opositora  enérgica y valiente.
El Poder Judicial sirve a los mismos intereses aun cuando tenga que atropellar las normas constitucionales y retorcer las leyes.
El Poder Ejecutivo abandonó definitivamente los intereses de los trabajadores, sin la valentía imprescindible para combatir la corrupción del bandidaje explotador.
El Tribunal de Elecciones tiene la misión de garantizar el Poder Político a la mafia corrupta, a los explotadores  y los vendepatrias.

Los monopolios yanquis son un poder de facto que, al margen de la democracia falsificada, son obedecidos por los partidos y gobernantes de la derecha.
En esas alturas ignominiosas se decide el destino de los trabajadores: sus salarios, sus pensiones y sus condiciones de trabajo.
La dispersión de los trabajadores, la debilidad de su organización y la ausencia de un trabajo unitario sostenido, se traduce en  fuerza para sus enemigos.
El destino de los trabajadores está sellado por su unidad, sin unidad no hay fuerza para luchar.
Para alcanzar la unidad de clase trabajadora no es necesario que todas  sus organizaciones ni que todos sus dirigentes piensen igual sobre todos los aspectos de la vida social. Lo importante es que la diversidad respetada pueda anudarse en un propósito común: la justicia social y la democracia auténtica, sin corrupción y sin entreguismo
La gran tarea del momento es la organización y la unidad de la clase trabajadora.
Los trabajadores dispersos y sin sólidos vínculos unitarios son presa fácil de los explotadores.
Los divisionistas, sin que importe su parafernalia ni su retórica,  debilitan a  la clase trabajadora y entorpecen la lucha patriótica.
Ya comenzaron a sonar las bombetas electoreras. En las primarias del Partido Liberación se disputaron la candidatura dos multimillonarios, perdió Figueres Olsen y ganó Alvarez Desanti, caminando, este último,  con  las muletas de los hermanos Arias Sánchez.  No cabe esperar nada bueno, para el pueblo será más de los mismo, pero agravado. Es seguro que de llegar  a la Presidencia Alvarez Desanti   hará la voluntad de los Arias Sánchez y, con ello, una desgracia más para un pueblo sometido a la brutalidad neoliberal.
La Unidad Socialcristiana (así se llama) con aspirantes que han comprado la posibilidad de ser candidatos pagando 40 millones de colones. Solo esta circunstancia, dejando de lado muchas otras, deja  un mensaje claro: igualmente corruptos y portadores de las mismas políticas que hoy nos asolan. El ganador no será el heredero de la lucha por las  Garantías Sociales, sino un pequeño y ambicioso neoliberal.
Los procesos electorales no anuncian nada positivo, todo lo contrario.
Existen razones para pensar que la situación social va a empeorar, puede ser a corto plazo. La deuda pública está llegando a límites muy peligrosos y es evidente que no podrán ni evitarla ni retrasarla a costa del empeoramiento de las  condiciones de vida de los trabajadores. Ni disminuyendo los salarios, ni empeorando el sistema de pensiones, ni aumentando los impuestos regresivos. Es imprescindible una reforma avanzada y progresista del sistema fiscal. Los ricos deben pagar como ricos y los pobres como pobres.
El modelo social imperante nos coloca al borde del precipicio de la llamada “política de austeridad” impuesta por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos financieros al servicio de la mafia financiera. “Austeridad” es el espurio  nombre del empobrecimiento y de la miseria. Ante nuestros ojos está la situación de los pueblos sometidos a este modelo de sobreexplotación.
El pueblo está soportando  ya la aplicación de los modelos fondomonetaristas de austeridad.
Para el FMI el deber supremo de los gobiernos sometidos es el pago de la deuda externa, aunque los pobres pierdan sus casas, todos sus bienes y aunque se mueran de hambre y desesperación.
La agricultura de exportación está en poder de  grandes monopolios y el comercio de productos alimenticios y otros de amplio consumo igualmente monopolizados.
La economía campesina tiende a convertirse en una crisis humanitaria. En masa los campesinos y los trabajadores agrícolas emigran a las ciudades, en tanto los alimentos básicos, arroz, frijoles, maíz, papas, cebollas, ajos y aceite son importados. Los campesinos productores han sido sustituidos por comerciantes inescrupulosos, que no tienen nada en común con los intereses de los costarricenses. El mayor daño se los impuso  Oscar Arias con la destrucción del Consejo Nacional de Producción y el sometimiento de todos los costarricenses a las normas del TLC y de otros tratados de libre comercio.
La  pesca nacional también está en crisis.
Las pulperías, símbolo del pequeño comercio, han sido destruidas. La defensa y la organización  de los pequeños y medianos empresarios  debe ser un capítulo primordial en la lucha por la justicia social.
Es necesario prepararse  para hacer frente a la crisis. Prepararse es unirse y afinar los métodos de lucha en defensa del pueblo.
Los próximos meses estarán dominados por la jerigonza electorera. Como siempre se desplegará el llamado “marketing político”, que significa utilizar los inmorales métodos de la publicidad comercial para engañar a los electores.
Es necesario estar alerta.
Trabajadores: No dejar que las emociones se sobrepongan a la inteligencia, no permitir que la mentira destruya la verdad, ni que las promesas falsas nos hagan olvidar nuestras propias necesidades y sufrimientos. Es la hora de mirar  hacia adentro, comprender la causa real de los problemas sociales, ubicarse  en el sitio que les corresponde a los asalariados en la estructura social.
Entender que los trabajadores obtienen sus  medios de vida por su trabajo y con su salario.  Obviamente no poseen  grandes cuentas bancarias, ni especulan en la bolsa; no son propietarios de bancos ni dueños de fábricas o de grandes haciendas.
Los partidos de la burguesía explotadora y entreguista buscan  votos con métodos inmorales. Es deber de los trabajadores no dejarse engañar.
Llegará la hora de la democracia auténtica y limpia.
Amamos a la patria y la queremos independiente. No somos subordinados de los grandes intereses imperialistas.
Los trabajadores son, por su naturaleza social, patriotas y honestos.
Somos todos los trabajadores herederos legítimos de nuestro Libertador, Juan Rafael Mora Porras, y de todos los que lucharon y murieron en el combate victorioso contra los filibusteros yanquis. Hace 161 años, un día como hoy, ellos derrotaron a los bandidos que venían a robarnos nuestro suelo y nuestro honor. Ellos no señalan la meta.
Todos los trabajadores, este  PRIMERO DE MAYO, con la frente en alto asumimos nuestra  responsabilidad ante los destinos de la patria y del mundo.
PARTIDO VANGUARDIA POPULAR
PRIMERO DE MAYO 2017

lunes, 24 de abril de 2017

LOS MÁRTIRES DE CHICAGO - HISTORIA del 1ro de MAYO



 La ley está en juicio. La anarquía está en juicio. El gran jurado ha escogido y acusado a estos hombres porque fueron los líderes. No son más culpables que los miles que los siguieron. Señores del jurado, condenen a estos hombres, denles un castigo ejemplar, ahórquenlos y salven nuestras instituciones, nuestra sociedad."

Corría el año de 1877 y las huelgas de los ferroviarios, las reuniones y las grandes movilizaciones en Estados Unidos eran reprimidas a balazos, golpes y prisión. Estas mismas tácticas represivas y la necesidad imperiosa por la defensa y la asociación para buscar mejoras en las condiciones de trabajo que en ese tiempo eran de semiesclavitud dieron pie a la gestación de un movimiento de resistencia y lucha de trabajadores que algunos años mas tarde daría sus frutos.

En 1880 quedó conformada la federación de organizaciones de sindicatos y trade unions (Federation of Organized Trades and Labor Unions), y en 1884 se aprobó una resolución para establecer a partir del primero de mayo de 1886, mediante la Huelga General en todo EEUU, las ocho horas de trabajo. Esto despertó un interés y un apoyo generalizado, ya que por aquella época el horario de trabajo obligatorio era de 10, 12 o 14 horas diarias normalmente. De estas jornadas tampoco estaban excluidos l@s miles de niñ@s, ni por supuesto las mujeres a quienes se les pagaban salarios inferiores, sin mencionar que de por sí los salarios eran muy bajos y las condiciones de trabajo insalubres. La efervescencia fué tal en todo EEUU que los sindicatos y las trades unions aumentaban geométricamente. Por ejemplo, el número de miembros de los Caballeros del Trabajo subió de 100.000 en el verano de 1885 a 700.000 al año siguiente.

En 1885 volaba de mano en mano entre los trabajadores de EEUU una octavilla que decía:

¡Un día de rebelión, no de descanso! (...) Un día en que con tremenda fuerza la unidad del ejército de los trabajadores se moviliza contra los que hoy dominan el destino de los pueblos de toda nación. Un día de protesta contra la opresión y la tiranía, contra la ignorancia y la guerra de todo tipo. Un día en que comenzar a disfrutar ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana". La víspera del Primero de Mayo, el periódico anarquista Arbeiter Zeitung, dirigido por August Spies, publicó los siguientes comentarios que muestran el tono de confrontación que imperaba: "¡Adelante con valor! El Conflicto ha comenzado. Un ejército de trabajadores asalariados está desocupado. El capitalismo esconde sus garras de tigre detrás de las murallas del orden. Obreros, que vuestra consigna sea: ¡No al compromiso! ¡Cobardes a la retaguardia! ¡Hombres al frente!"

El 1º de Mayo de 1886 la paralización de los centros de trabajo se generalizó. La huelga paralizó cerca de 12.000 fábricas a través de los EEUU. En Detroit, 11.000 trabajadores marcharon en un desfile de ocho horas. En Nueva York, una marcha con antorchas de 25.000 obreros pasó como torrente de Broadway a Union Square; 40.000 hicieron huelga. En Cincinnati un batallón obrero con 400 rifles Springfield encabezó el desfile. En Louisville, Kentucky, más de 6000 trabajadores, negros y blancos, marcharon por el Parque Nacional violando deliberadamente el edicto que prohibía la entrada de gente de color. En Chicago que era el baluarte de la huelga, paró casi completamente la ciudad. 30.000 obreros hicieron huelga, aunque empresas como en la fábrica de materiales de Mc Cormick y alguna otra se dieron a la tarea de contratar esquiroles. El día 2 se realizó un mitin de los obreros despedidos de Mc Cormick para protestar por los 1.200 despidos y los brutales atropellos policiales. Mientras Spies dirigía su discurso a un grupo de 6000 a 7000 trabajadores, unos cuantos centenares fueron a recriminar su actitud a los esquiroles que en ese momento salían de la planta. Rápidamente llegó la policía, cuya acción dejó seis muertos y gran cantidad de heridos. La indignación ganó los corazones de los trabajadores movilizados. Spies corrió a las oficinas del Arbeiter Zeitung y publicó allí un manifiesto que fué distribuido en todas las reuniones obreras: "(...) Si se fusila a los trabajadores responderemos de tal manera que nuestros amos lo recuerdarán por mucho tiempo (...)".

                             Disturbios durante la concentración frente a Mc Cormick



El 3 de mayo, el crecimiento de la huelga era "alarmante". En el movimiento participaban más de 340.000 trabajadores por todo el país, 190.000 de ellos en huelga. Solo en Chicago, 80.000 hacían huelga. En este momento candente, el Arbeiter Zeitung hizo un llamamiento a la lucha armada, como siempre lo había hecho, salvo que ahora tenía un claro tono de urgencia:

"La sangre se ha vertido. Ocurrió lo que tenía que ocurrir. La milicia no ha estado entrenándose en vano. A lo largo de la historia el origen de la propiedad privada ha sido la violencia. La guerra de clases ha llegado.... En la pobre choza, mujeres y niños cubiertos de retazos lloran por marido y padre. En el palacio hacen brindis, con copas llenas de vino costoso, por la felicidad de los bandidos sangrientos del orden público. Séquense las lágrimas, pobres y condenados: anímense esclavos y tumben el sistema de latrocinio."


En las salas de reunión de los proletarios rugían intensos debates; "el tigre capitalista" efectivamente había atacado y miles debatían cómo responder. Importantes facciones querían una insurrección. Se convocó una reunión popular en la plaza Haymarket para la noche del 4 de mayo. Preocupados por la posibilidad de una emboscada, los organizadores escogieron un lugar abierto y grande con muchas rutas de escape. Después de una reñida disputa retiran su llamamiento a un mitin armado y en su lugar convocan un mitin con el mayor número de asistentes posible. El 4 de mayo, todo Chicago está en huelga.


randes oradores harán presencia para denunciar las últimas atrocidades cometidas
por la policia, los disparos a nuestros compañeros de clase ayer por la tarde.
¡Trabajadores armaros y haced fuerte presencia!

Por la mañana la policía atacó una columna de 3000 huelguistas. Por toda la ciudad se formaron grupos de trabajadores. Al atardecer, Haymarket era una de las muchas reuniones de protesta, con 3000 participantes. Los discursos siguieron, uno tras otro, desde la parte de atrás de un vagón. Al comenzar a llover, la reunión se disolvió.


Imagen de Haymarket momentos antes de la explosión

De repente, cuando solamente quedaban 200 asistentes, un destacamento de 180 policías fuertemente armados se presentó y un oficial ordenó dispersarse, a pesar de tratarse de un mitin legal y pacífico. Cuando el capitán de policía se volvió para dar las órdenes a sus hombres, una bomba estalló en sus filas. La policía transformó a Haymarket en una zona de fuego indiscriminado, descargando salva tras salva contra la multitud, matando a varios e hiriendo a 200. En el barrio reinaba el terror; las farmacias estaban apiñadas de heridos. Siete agentes murieron, la mayoría a causa de balas de armas de la policía.


Tras el estallido la policia cargó contra los manifestantes

La clase dominante usó este incidente como pretexto para desatar su planeada ofensiva en las calles, en los tribunales y en la prensa. Comenzó una caza de brujas en contra, principalmente, de los anarquistas. Se clausuraron los periódicos, se allanaron las casas y locales obreros y los mítines fueron prohibidos a lo largo y ancho de todo el pais. Los medios de comunicación se abalanzaron contra todo lo que tuviera signo de revolucionario o subversivo y a los mil vientos lanzaban proclamas a la horca y al patíbulo.

El 5 de mayo en Milwaukee, la milicia del Estado respondió con una masacre sangrienta en un mitin de trabajadores; acribillaron a ocho trabajadores polacos y un alemán por violar la ley marcial. En Chicago, se llenaron las cárceles de miles de revolucionarios y huelguistas. Arrestaron a todo el equipo de imprenta del Arbeiter Zeitung y la policía detuvo a 8 anarquistas: George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies. Todos eran miembros de la IWPA (Asociación Internacional del Pueblo Trabajador), asociación de corte -de lo que años después se denominaría como- anarcosindicalista.
 La clase dominante usó este incidente como pretexto para desatar su planeada ofensiva en las calles, en los tribunales y en la prensa. Comenzó una caza de brujas en contra, principalmente, de los anarquistas. Se clausuraron los periódicos, se allanaron las casas y locales obreros y los mítines fueron prohibidos a lo largo y ancho de todo el pais. Los medios de comunicación se abalanzaron contra todo lo que tuviera signo de revolucionario o subversivo y a los mil vientos lanzaban proclamas a la horca y al patíbulo.




El juicio fue totalmente manipulado, en todos los sentidos, siendo mas bien un linchamiento. Se les acusaba de complicidad de asesinato aunque nunca se les pudo probar ninguna participación o relación con el incidente de la bomba ya que la mayoría no estuvo presente y uno de los dos que estuvieron presentes era el orador en el momento que la bomba fue lanzada.

No se siguió el procedimiento normal para la elección del jurado, que acabó siendo formado por hombres de negocios y un pariente de uno de los policías muertos, y en su lugar se nombró un alguacil especial quien se jactó: "estoy manejando este proceso y sé qué debo hacer. Estos tipos van a colgar de una horca con plena seguridad". Tuvieron lugar una infinidad de manipulaciones, amenazas y sobornos para que se dieran testimonios ridículos sobre conspiraciones. El asunto era simple y estaba todo muy claro; el mismo fiscal Grinnel lo dijo: "La ley está en juicio. La anarquía está en juicio. El gran jurado ha escogido y acusado a estos hombres porque fueron los líderes. No son más culpables que los miles que los siguieron. Señores del jurado, condenen a estos hombres, denles un castigo ejemplar, ahórquenlos y salven nuestras instituciones, nuestra sociedad". Todos fueron encontrados culpables y sentenciados a muerte, a excepción de Oscar Neebe, condenado a 15 años de prisión.

Sala del juicio durante la declaración de Parsons

La cuestión de quién arrojó la bomba se ha debatido pero jamás se ha resuelto. Parece que fue un tal Rudolf Schnaubelt y que la fabricó Louis Lingg (quien ciertamente defendía a gritos el uso de la dinamita). Una importante pregunta es quien era realmente Schnaubelt, pero no se ha encontrado respuesta.

A los condenados los llamaron a hablar antes de sentenciarlos. No mostraron ni arrepentimiento ni remordimiento, era la sociedad la que estaba en juicio, no ellos:

August Spies, nacido en Alemania en 1855, era un orador ardiente:

"Hemos explicado al pueblo sus condiciones y relaciones sociales. Hemos dicho que el sistema del salario, como forma específica del desenvolvimiento social, habría de dejar paso, por necesidad lógica, a formas más elevadas de civilización. Al dirigirme a este tribunal lo hago como representante de una clase enfrente de los de otra clase enemiga. Podéis sentenciarme, pero al menos que se sepa que en Illinois ocho hombres fueron sentenciados a muerte por creer en un bienestar futuro, por no perder la fe en el último triunfo de la Libertad y la Justicia». Y concluyó con estas palabras: «¡Mi defensa es vuestra acusación! Las causas de mis supuestos crímenes: ¡vuestra historia! (...) Ya he expuesto mis ideas. Constituyen parte de mi mismo y si pensáis que habréis de aniquilar estas ideas, que día a día ganan más y más terreno, (...) si una vez más ustedes imponen la pena de muerte por atreverse a decir la verdad y los reto a mostrarnos cuándo hemos mentido digo, si la muerte es la pena por declarar la verdad, pues pagaré con orgullo y desafío el alto precio! ¡Llamen al verdugo!"

Alberto Parsons, nacido en EEUU en 1848:

"Yo como trabajador he expuesto lo que creía justos clamores de la clase obrera, he defendido su derecho a la libertad y a disponer del trabajo y de los frutos del trabajo. Yo creo que los representantes de los millonarios de Chicago organizados os reclama nuestra inmediata extinción por medio de una muerte ignominiosa. ¿Y qué justicia es la vuestra? Este proceso se ha iniciado y se ha seguido contra nosotros, inspirado por los capitalistas, por los que creen que el pueblo no tiene más que un derecho y un deber, el de la obediencia. El capital es el sobrante acumulado del trabajo, es el producto del trabajo. La función del capital se reduce actualmente a apropiarse y confiscar para su uso exclusivo y su beneficio el sobrante del trabajo de los que crean toda la riqueza. El sistema capitalista está amparado por la ley, y de hecho la ley y el capital son una misma cosa. ¿Creéis que la guerra social se acabará estrangulándonos bárbaramente? ¡Ah no! Sobre vuestro veredicto quedará el del pueblo americano y el del mundo entero. Quedará el veredicto popular para decir que la guerra social no ha terminado por tan poca cosa."

Jorge Engel, nacido en Alemania en 1836:

"¿Por qué razón se me acusa de asesino? Por la misma que tuve que abandonar Alemania, por la pobreza, por la miseria de la clase trabajadora. Sólo por la fuerza podrán emanciparse los trabajadores, de acuerdo con lo que la historia enseña. ¿En que consiste mi crimen? En que he trabajado por el establecimiento de un sistema social donde sea imposible que mientras unos amontonan millones otros caen en la degradación y la miseria. Así como el agua y el aire son libres para todos, así la tierra y las invenciones de los hombres de ciencia deben ser utilizados en beneficio de todos. Vuestras leyes están en oposición con las de la naturaleza, y mediante ellas robáis a las masas el derecho a la vida, la libertad, el bienestar. Yo no combato individualmente a los capitalistas; combato el sistema que da privilegio. Mi más ardiente deseo es que los trabajadores sepan quienes son sus enemigos y sus amigos."

Adolfo Fischer, nacido en Alemania en 1857:

"En todas las épocas, cuando la situación del pueblo ha llegado a un punto tal que una gran parte se queja de las injusticias existentes, la clase poseedora responde que las censuras son infundadas, y atribuye el descontento a la influencia de ambiciosos agitadores. La historia se repite. En todo tiempo los poderosos han creído que las ideas de pro se abandonarían con la supresión de algunos agitadores; hoy la burguesía cree detener el movimiento de las reivindicaciones proletarias por el sacrificio de algunos de sus defensores. Pero aunque los obstáculos que se opongan al progreso parezcan insuperables, siempre han sido vencidos, y esta vez no constituirán una excepción a la regla. Este veredicto es un golpe de muerte a la libertad de prensa, a la libertad de pensamiento, a la libertad de la palabra en este país. El pueblo tomará nota de ello. Si yo he de ser ahorcado por profesar las ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo nada que objetar. Si la muerte es la pena correlativa a nuestra ardiente pasión por la libertad de la especie humana, entonces, yo les digo muy alto, disponed de mi vida."

Luis Lingg, nacido en Alemania en 1864:

"Para nosotros la tendencia del progreso es la del anarquismo, esto es la sociedad libre sin clases ni gobernantes, una sociedad de soberanos, en la que la libertad y la igualdad económica de todos producirían un equilibrio estable con bases y condición del orden natural». (...) «Me concedéis, después de condenarme a muerte, la libertad de pronunciar mi último discurso. Me acusáis de despreciar la ley y el orden. ¿Y qué significan la ley y el orden? Yo repito que soy enemigo del orden actual y repito también que lo combatiré con todas mis fuerzas mientras tenga aliento para respirar... Os desprecio; desprecio vuestro orden, vuestras leyes, vuestra fuerza, vuestra autoridad. ¡AHORCADME!"

Surgió un gran movimiento en su defensa y se celebraron mítines por todo el mundo: Holanda, Francia, Rusia, Italia, España y por todo Estados Unidos. En Alemania, la reacción de los trabajadores sobre Haymarket perturbó tanto a Bismarck que prohibió toda reunión pública. Al aproximarse el día de la ejecución, cambiaron la sentencia de Samuel Fielden y Michael Schwab a cadena perpetua. Louis Lingg apareció muerto en su celda: un fulminante de dinamita le voló la tapa de los sesos. Sin más opciones, este fue su acto final de protesta.



Al mediodía del 11 de noviembre de 1887 sus carceleros los vinieron a buscar para llevarlos a la horca. Los cuatro (Spies, Engel, Parsons y Fischer) compañeros de lucha y de sueños emprendieron el camino entonando La Marsellesa Anarquista en aquel día que después fue sería conocido como el viernes negro.


«Salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable». (Relato de la ejecución por José Martí, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires)

Mucho antes, a finales de mayo de 1886, varios sectores patronales ya habían accedido a otorgar la jornada de ocho horas a varios centenares de miles de obreros.

Más de medio millón de personas asistieron al cortejo fúnebre. Años después, en 1893, Fielden, Schwab y Neebe fueron perdonados y puestos en libertad. Cada 1 de mayo, en muchos paises del mundo, los anarquistas de Chicago son recordados como símbolo de dignidad de la clase trabajadora, menos en Estados Unidos. En 1938 se impuso la jornada laboral de 8 horas en todo el pais.

Irónicamente, pasado más de un siglo, en los mismos Estados Unidos y en Europa, cuna del movimiento obrero revolucionario, estas conquistas obreras están siendo revertidas por gobiernos y multinacionales sin apenas disparar un solo tiro, y sin tener que llevar a nadie a la horca. Ahora todo es más sutil, los sindicatos subvencionados están a disposición del mejor postor, traicionando los mandatos y olvidando las luchas y el sacrificio personal de miles de trabajadores y trabajadoras y de quienes, desde el aciago 1886, se les conoce como "los mártires de Chicago".


"Es ya de toda evidencia que el sindicalismo no logra sus fines por la cuota en metálico, aunque la utilice para la vida ordinaria, sino por la cuota en especie, formada por el pensamiento, por la voluntad, por la energía, por la esperanza, cuota que han de pagar con su asistencia, su acción y su responsabilidad todos los trabajadores para alcanzar los bienes individuales y colectivos correspondientes al hombre y a la humanidad, es decir, para realizar la emancipación."
A. Lorenzo


CANTEMOS UNIDOSLA INTERNACIONAL, ESTE PRIMER DE MAYO



La Internacional (L'Internationale en francés) es la canción más famosa del movimiento obrero. Se la considera el himno oficial de los trabajadores del mundo entero y de la mayoría de los partidos socialistas y comunistas así como de organizaciones anarquistas.2 La letra original, en francés, es de Eugène Pottier, y fue escrita en 1871 dentro de su obra Cantos Revolucionarios. En 1888 Pierre Degeyter la musicalizó. La composición es el himno oficial de la Segunda Internacional (ahora Internacional Socialista).

SALVADOREÑOS GRADUADOS EN CUBA RATIFICAN COMPROMISO CON OBRA SOCIAL

Una representación de los graduados sostuvo en el centro cultural Nuestra América una reunión preparatoria de su asamblea anual, un espacio concebido para el intercambio de experiencia, colegiar acciones de solidaridad y unir fuerzas ante desafíos comunes
SAN SALVADOR.—Los salvadoreños egresados de universidades de Cuba siguen fieles al compromiso moral adquirido con el líder revolucionario Fidel Castro, de poner todo lo aprendido al servicio del desarrollo social y la igualdad.
Una representación de los graduados sostuvo en el centro cultural Nuestra América una reunión preparatoria de su asamblea anual, un espacio concebido para el intercambio de experiencia, colegiar acciones de solidaridad y unir fuerzas ante desafíos comunes.
Para Sergio Quijada, graduado de la Escuela Internacional de Educación Física y Deporte, el objetivo es acercarse al pueblo y ayudar desde una perspectiva integral, involucrándose con programas sociales de prevención, como Actívate.
En diálogo con Prensa Latina, Quijada resaltó la visión futurista de Fidel Castro, quien entendía la importancia y alcance del deporte, y tanto él como sus compañeros luchan por romper estereotipos e inculcar hábitos de vida más saludables en El Salvador.
Como él, Javier Castillo también se graduó en el centro enclavado en la localidad cubana de San José de las Lajas, y ahora trabaja en un programa de prevención de la violencia, que avanza pese a los recortes presupuestarios y los prejuicios.
«Algunos sectores nos su­bestiman, se resisten al cambio, pero los graduados en Cuba no venimos a desplazarlos, sino a apoyar con nuestros conocimientos, a ayudar a transformar y construir un mejor país, a darle un objetivo a las nuevas generaciones», señaló.
Jaime Gamara, doctor graduado en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), definió los encuentros de egresados en Cuba como una mezcla de añoranza y futuro.

«Siempre habrá nostalgia, pues como escribió Roque Dalton, Cuba también es nuestra Patria, pero aquí nos reunimos ya como profesionales a trabajar por un futuro mejor para El Salvador, unidos e interconectados», enfatizó. (PL)

EL PRESIDENTE VIAJA PERO LA SITUACIÓN DEL PAIS, ES DECIR DEL PUEBLO, EMPEORA DIA A DIA

HUMBERTO VARGAS CARBONELL
Don Luis Guillermo, el Presidente, nos anuncia un nuevo viaje al exterior, uno más que, contando los recorridos recientes, han de sumar un esfuerzo equivalente a muchos meses de trabajo.
Ayer anunciaron, con bombos y platillos, que la KLM restablece los vuelos directos del Aeropuerto Juan Santamaría al Schiphol. Dicho en sencillo de Alajuela a Holanda.
Parece que este Presidente, como muchos de los anteriores, acabó enamorado del protocolo diplomático.
En los Países Bajos lo recibirá el Rey Guillermo Alejandro y en la Gran Bretaña, la siguiente escala, es de esperar que se encuentre con Isabel, una Isabel que a pesar de todos los esfuerzos anticolonialista, es reina con súbditos en todos los continentes.
Tenemos la esperanza de que este periplo sea más transparente y menos preocupante que el que llevó a la Presidenta Laura Chinchilla y a su segundo, el señor Lieberman, a Perú;  viaje que nos dejó hondas preocupaciones, no tanto por la boda a la que asistieron sino más bien por la rara  generosidad del propietario de la nave que los llevó y los trajo.
Dice el Presidente Solís que va en busca de más “inversión directa extranjera”. Esas son sus palabras y este, precisamente es el fondo del asunto. Esta llamada IDE ha resultado ser la panacea burguesa para todos los males de la economía de los países pobres, sin pensar que ese remedio es precisamente la enfermedad.
Los capitales que se desplazan desde los países imperialistas  a los países pobres es precisamente el gran obstáculo para el desarrollo endógeno,  que es lo realmente urgente y necesario.
Dicho en otras palabras, la inversión extranjera puede llenar vacíos económicos que, objetivamente,  no se puedan llenar con recursos propios, pero ha de ser congruente con un proceso de desarrollo propio, sustentable y en el que sea prioritario el uso de  recursos propios, la defensa del medio ambiente y total respeto a la soberanía nacional.
Vendiendo mano de obra barata, electricidad barata, profesionales mal pagados, uso abusivo e irracional de los recursos naturales y sacando del país todos los excedentes producidos por  la explotación del trabajo en forma de ganancia, no existe ninguna posibilidad de un desarrollo propio y de perspectivas positivas.
Este modelo es el meollo del neoliberalismo y el neoliberalismo es  traición a los intereses nacionales. Los tratados de libre comercio, principalmente el TLC, se levantan como una poderosa muralla en la que se estrellan las ansias de progreso.
Este modelo ha generado una burguesía especulativa, improductiva, apátrida, que es la responsable directa de la pobreza, del desplazamiento de los ciudadanos del campo, de los tugurios, de la miseria y del agravamiento de los problemas relacionados con las actividades antisociales.
Hemos tomado el nefasto camino de formar enclaves turísticos, con todos los lujos imaginables pero repugnantes, rodeados de pueblos extremadamente pobres.
La economía campesina está en proceso de destrucción y sus potenciales gestores padeciendo pobrezas y angustias. Los alimentos básicos son importados en un alto porcentaje pudiendo ser producidos en nuestros suelos feraces. La crisis de los campesinos se repite en los problemas de los pequeños y medianos pescadores.
El comercio ha sido monopolizado por empresas extranjeras. Walmart. Es un monopolio destructor.
El comercio pequeño y medio ha sido desplazado.
Las pequeñas y medianas empresas de producción fabril o artesanal están feneciendo ante los ojos de los gobernantes. Actividades enteras han desaparecido totalmente, como es el caso de los sastres, los pulperos, los talleres de zapatería, las costureras y muchas más.
La inversión extranjera en la agricultura exprime el sudor de los trabajadores y la fertilidad de la tierra y nos devuelve  terrenos desgastados e improductivos. Esto es lo que ocurrió en el Pacífico Sur con la Compañía Bananera. Es una explotación típicamente colonial, es decir, irresponsable.

La gran tarea económica de un Estado popular es el desarrollo propio.

UNA PEQUEÑA NOTA EXPLICATIVA APOYO A LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Y AL PUEBLO VENEZOLANO PORQUE ES AGREDIDO POR EL IMPERIALISMO Y POR UNA OLIGARQUÍA APATRIDA Y CORRUPTA. SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO

Humberto Vargas Carbonell
En relación con una  nota de solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Venezuela, un contertulio, cuyo nombre no recuerdo, comentó que no entendía  cómo un hombre de mi edad y con mi experiencia apoyara al “narco estado” y a su dictadura.
Voy a explicarle brevemente porque apoyo al Gobierno y al pueblo venezolano.
Venezuela es un país inmensamente rico en recursos naturales, en fuentes de agua y con un territorio que podría dar espacio a un gigantesco desarrollo agropecuario. A la par un pueblo inteligente y trabajador.
Esas riquezas no fueron capaces de desarrollar una sociedad justa y progresiva, el carácter explotador de la dependencia y la irracionalidad del modo de producción capitalista frustraron la posibilidad de un  desarrollo endógeno y de fortalecer la justicia social en la medida en que lo han querido sus gobernantes.
En el pasado reciente la explotación petrolera acaparó todas las posibilidades de desarrollo y dividió profundamente a la sociedad venezolana, de un lado una oligarquía  enriquecida por la corrupción y el servilismo, sin patria y sin honor y, del otro, un pueblo empobrecido y desesperanzado.
El acontecimiento conocido como el “caracazo” (1989-Carlos Andrés Pérez, Presidente)  puso en evidencia esa situación, el pueblo se lanzó a las calles a mostrar con valentía su verdadera situación. Los pobres hicieron escuchar su voz desesperada,  la respuesta de la oligarquía vendida al imperialismo fue una brutal represión, un genocidio calculado en más de dos mil muertos.
Esta lucha fortaleció la inteligencia, desvaneció las anteojeras mentales y mostró que un mundo mejor era posible si el pueblo se organizaba.
El pueblo se organizó y así resultó electo  Presidente de la República el Comandante Hugo Chaves Frías.
El pueblo venezolano se dio una nueva Constitución Política que cambió la estructura jurídica de esa nación.
Venezuela recuperó los recursos naturales, en especial el petróleo, lo cual bastó para ganarse el odio del imperialismo norteamericano; democratizó la vida social y buscó las fuentes  más idóneas para saciar la sed de justicia de los pobres.
Se ganó el odio imperial y despertó una irracional oposición.
Bajo la influencia de Chaves Frías y de otros esclarecidos dirigentes latinoamericanos se dieron cambios sustanciales en el panorama político latinoamericano.
Desde ese momento se inició una guerra contra el Gobierno Bolivariano. Se intentó el Golpe de Estado y el asesinato del Comandante (11 abril 2002). En ese primer intento fracasaron, pero no desistieron, buscaron nuevos métodos.
Cualquier gobierno que se decida a dar justicia y pan al pueblo tiene que enfrentar una lucha feroz, siempre contra los mismos enemigos. Es una lucha de clases.
El sabotaje económico y el alineamiento del monopolio mediático son armas imprescindibles del imperialismo en esta guerra.
El sabotaje económico es contra el pueblo y las mentiras y falsedades para dar armas ideológicas a sus sirvientes.
(En Chile, pude ver directamente, durante un corto período, cómo funciona y cuáles son los efectos de este horrible crimen, que alcanzó su expresión más brutal con el Bloqueo a Cuba).
El gobierno de Venezuela lucha para que sus riquezas naturales se usen para servir al pueblo. El Gobierno de Venezuela resiste para garantizar su soberanía y su derecho a la autodeterminación. Sus enemigos, como es obvio, buscan todo lo contrario.
Obama dictó un decreto presidencial en que afirma que Venezuela es un peligro para los Estados Unidos. Esta tontería no la cree nadie, pero sí serviría para pretextar una acción contra el pueblo hermano. A ellos nos les importa falsificar la realidad. En base a una burda mentira invadieron IRAK y crearon la dolorosa y gravísima situación que padece hoy el Medio Oriente.
Por eso, estimado contertulio apoyaré al pueblo y al Gobierno de Venezuela, sin importar cuales sean los resultados de la lucha planteada.
Me avergonzaría actuar de otra manera. Esa es una obligación que nace precisamente de mis convicciones comunistas.
Otra cuestión.
Habla usted de un “narcoestado”.
Han acusado de narcotraficante al Vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Lo hacen en previsión de que Tarek El Aissami tenga que sustituir al Presidente Nicolás Maduro o simplemente porque es un dirigente probado en la lucha.
En este continente ha habido y hay gobiernos que están al frente de verdaderos “narcoestados”.
Pero el más fuerte de todos es el Gobierno de los Estados Unidos.
Buena parte de  la actividad ilegal de la CIA es financiada por el comercio de drogas.
Cuando el Rafael Noriega era agente de la CIA les guardó en Panamá una enorme cantidad de cocaína, cientos de kilos. Esa cocaína fue trasladada a un aeropuerto llamado MENA, situado en Arkanzas. Entonces el ex presidente Clinton era gobernador y colaboró a ese traslado.
La población de los Estados Unidos consume el 50 por ciento o más de toda la droga que se produce en el mundo.
Cuando el Ejército de los Estados Unidos ocupaban totalmente a Afganistán crecieron  exponencialmente los cultivos de “amapola”, esto quiere decir que aumento la producción y obviamente el consumo de heroína.
Durante el Gobierno de Reagan y en los marcos del plan  “Irán-Contras”, la guerra contra la Revolución Popular Sandinista se financió con narcotráfico. Recuerden, en la Finca del agente-CIA Johnn Hull aterrizaban aviones cargados de armas y regresaban a Estados Unidos con cargas de cocaína. Sobre este intercambio hay cientos de documentos, muchos de los cuales están en los archivos del Congreso y de Tribunales de los Estados Unidos.
El Gobierno venezolano ha informado de los resultados de su lucha contra el narcotráfico, que ha sido exitosa. Del  Gobierno de los Estados Unidos no podría decirse lo mismo.
Podríamos citar muchos casos semejantes. Por ahora recomiendo leer el Informe de la Comisión sobre Narcotráfico de la Asamblea Legislativa.
Se hizo largo lo que creí que sería muy corto. Téngalo como un telegrama.
No tengo la intención de polemizar sobre este asunto, porque tengo muchísimo trabajo. Pero en otro  momento podría reabrirse.


SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO

Humberto Vargas Carbonell
Nuestro poeta insigne, Aquileo J. Echeverría nos dio una lección que, entre muchas otras, terminó por convertirse en denuncia de una dolorosa realidad. Nos enseñaron sus versos: “La ley estira y se encoge, /según a quien se aplica. /Eso pasa en todas parte,/pero más en Costa Rica”.
Si saltamos de la “ley” al examen lógico de la realidad ocurre exactamente lo mismo. Me refiero que algunos políticos han sustituido la lógica por la servidumbre. Sirven al poder imperial de los yanquis antes que a la lógica. En lo que se refiere al examen de los fenómenos sociales las conclusiones tienen siempre un componente ético. Para estos señores los intereses de los Estados Unidos—excluido el pueblo, por supuesto—deben aceptarse como buenos sin razonar, porque razonar es peligroso. El Gobierno de los Estados Unidos ha montado todo un perverso sistema de sanciones, que a veces aplican a países o regiones y en otras a  individuos. Unos temen a las sanciones y otros consideran que la potencia imperial es su escudo protector frente a las justas demandas populares contra la explotación. La hipocresía es el don de los cobardes.
Ante el bandido enemigo de la justicia, genuflexión, ante los pueblos que quieren ser libres y alcanzar la justicia social, condena. Este es nudo lógico y ético de la oligarquía, que no podrían desatar ni Heráclito, ni Aristóteles, ni Platón, tampoco Hegel, pero que fue roto por el inmortal pensamiento de Carlos Marx.
Los que callaron ante los crueles dictadores latinoamericanos, ahora dicen que la democracia popular y bolivariana de Venezuela es una dictadura que debe ser destruida, a cualquier precio, incluso de una invasión de los yanquis.
No saben nada de lo que ocurre en Venezuela, pero no es necesario pensar, para su oficio servil es bastante la repetición de mentiras yanquis.
En 1973 escribí o dije algunas frases condenatorias contra el brutal golpe de Estado de Pinochet, y en respuesta La Nación me dedicó algunos gruesos epítetos: me calificó de “ignorante y grosero” y algo más que no recuerdo. No me acuerdo porque lejos de ofenderme los recibí como un honor. Siempre ha sido así.
Los que callaron ante los crímenes de los dictadores de Brasil, Uruguay, Argentina, Bolivia, Paraguay y ante todos los demás, ahora se ponen el uniforme de los depredadores del pueblo venezolano. El elemento ético de estas posiciones es la hipocresía. Vergüenza debía darles pero no les dará, porque han creado un sistema inmunitario que rechaza lo verdadero y lo justo.
Quieren servir a los yanquis y sumarse a la ignominiosa falange del secretario de la OEA, un tal Almagro, que se cree general pero no llega a cadete. Los gringos lo usan como han usado a tantos otros venales,  que se exhiben en la vitrina del ignominioso mercado de indignidad.
Esta es la mugre del continente. Frente a ellos la luminosa lucha de los pueblos.
Venezuela tiene problemas, pero el mayor es la injerencia imperialista que maneja los hilos de la llamada oposición. No es oposición es una avanzadilla de los enemigos, son los que contribuyen a crear dificultades al pueblo trabajador.
Es una vieja táctica de los yanquis que consiste en crear problemas sociales y políticos y una vez creados utilizarlos para sus propósitos.  Intentan obtener beneficio de su propio dolo.
El pueblo venezolano necesita solidaridad. Es necesario hablar claro y de manera contundente. Decir la verdad sobre Venezuela y rechazar todo lo falso. Evitar, con la solidaridad popular, una intervención militar de los yanquis.

La verdad: Viva la Revolución Bolivariana, es un viva a la voz y a la vida de Simón Bolívar, el Libertador.